Lo hermoso de la pregunta retórica es poder invocar respuestas variopintas, inusitadas, inesperadas. Alguna vez pensé en que los días eran todos iguales, y que el tiempo era tan sólo una metáfora. No obstante, acá estamos en este ahora que nos devuelve las respuestas que nunca logramos imaginar. Irónicos que somos.

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