Pienso que el aspecto emotivo puedes incluirlo en el “cómo” la empresa se relaciona con sus clientes. De raíz toda empresa busca “vender” y encontrar a alguien (cliente) que le “compre”, ya sea una idea, un bien o un servicio. La manera de vender ha ido evolucionando y se ha convertido en una ciencia, ahora ya no vendes con estrategias que nacen solamente de la mente de un equipo creativo aislado dentro de la empresa, creyendo que ya conocías la necesidad del cliente y cómo satisfacerla.
La emotividad es la dimensión que no puede faltar si en verdad quieres que tu cliente elija a tu empresa, la cual está concomitante en cada etapa del proceso, no podemos pensar emotivamente hasta que el producto ya está fabricado y listo para vender, la emotividad debe permear desde la etapa de exploración hasta la fase final del diseño. La emotividas es entender cómo piensa la gente y por qué toma ciertas decisiones, las cuales ni el mismo cliente comprende inicialmente, que creyendose muy racional, resulta que un 80% de su decisión fue causado por diferentes emociones.
Muy buen artículo, buscaré el texto al que haces referencia.
Saludos, Mac!
