¿Como logramos perder a la persona que amamos?
Es increíble como la vida nos plantea las lecciones más duras. Las lecciones de la vida están diseñadas con una precisión matemática, para enseñarnos cual es la forma de vivir realmente. Pareciera que son lecciones de las cuales no se pueden escapar. Puede sonar muy trillado, pero, a quien no le ha pasado que ha amado mucho a una persona y que de todas maneras está persona se fue de nuestras vidas. Incluso parece que nuestro amor tuviera una especie de maleficio irrisorio y hasta irónico, al punto que preferimos limitarnos. En definitiva, hemos amado mucho, y esto alejo a nuestro amor. Que difícil entender los acertijos de la vida. Sin embargo, te vengo a dar una perspectiva que podría dar luces de una posible explicación. Solo existen dos formas de perder alguien en nuestras vidas. Una es por la sobrevaloración y otra por la desvalorización. Profundicemos. En la primera, tendemos a desvivirnos por esa persona, definitivamente intentamos dar lo mejor de nosotros y hasta nos dejamos de último en muchas ocasiones, todo en post de que la relación siga su curso ascendente. Complacemos las exigencias de nuestra pareja, sus ilusiones y expectativas, y hasta llegamos a endiosarlos. No digo que esto sea una actitud o comportamiento erróneo, todo lo contrario. Sin embargo, el problema es de donde radica ese sentimiento. Si nos perdemos en la ilusión de que esa persona es nuestra felicidad y sin ella no podremos ser felices, les aseguro que la vida se encargará de demostrarnos todo lo contrario. Hemos venido al mundo para aprender a ser felices, pero, por nosotros mismos. Este sistema de aprendizaje es como la ley de la gravedad (aplica para todos en este mundo). Entonces, vemos cómo sin ningún motivo aparente, se nos arrebata este gran amor de nuestras vidas, por cualquiera que fuera el medio y es allí cuando nos toca aprender, efectivamente, cómo ser felices pero por nadie más que no sea por nosotros mismos. Si generamos dependencia, si nos apegamos, si nuestros mejores momentos o nuestra alegría depende de alguien más, estamos en el camino correcto para perderlo. Por otro lado, la desvalorizacion, es otra forma de perder a nuestros seres queridos. Muchas veces, la desidia, la rutina, en hastío, o simplemente la falta de tino, etc, nos ciegan. Es cuando comenzamos a dejar de ser conscientes de lo valioso que tenemos al costado. Empezamos a ver qué el jardín de al frente es más verde, pero se nos olvida que allí también debemos podar todos los días. Pensamos que tendremos ese amor siempre allí con nosotros, esperándonos pacientemente, independientemente de nuestro descuido y maltrató pasivo-agresivo. Entonces, llega un día en el que lo perdemos definitivamente y nos toca aprender esa lección. Entonces, es evidente que en ningún extremos de los polos obtenemos los mejores resultados. Mi conclusión, es que aprendamos a amar valorando cada momento, pero comprendiendo que solo somos simples compañeros de un mismo camino compartido, y que juntos estamos aprendiendo a ser felices pero con la comprensión de que nadie depende del otro para lograr este objetivo. Entender que somos un equipo que se potencia juntos, pero que también es libre de volar, porque al fin y al cabo, nadie depende del otro. La frase que gobierna las relaciones que viven en valoración constante es: “te amo, pero soy feliz sin ti”. Hagámonos siempre esta pregunta, cuando se trate de nuestras relaciones personales:¿estamos sobrevalorando, desvalorando, o valorando?.
