31, ¿cómo medimos un año?

Esta semana cumplo 31 años. Como acostumbro a hacerlo siempre hago una retrospectiva de lo vivido en el último año.

Debo decir que cuando cumplí 30 no imaginé la montaña rusa de emociones que viviría durante el año, o las pruebas que se me pondrían enfrente para encontrarme conmigo misma.

Entre las cosas que aprendí está lo siguiente:

  1. Todo puede cambiar en menos de un segundo. No podemos dar nada por sentado, y no estoy tratando de ser fatalista, se trata de aprovechar y valorar las cosas y las personas que tenemos alrededor en este momento. No hay nada más real que el ahora.
  2. Perdonar no es olvidar, es necesario enfrentar la situación hasta ya no sentir dolor cuando se recuerde. Este año alguien me decepciono mucho, y acumule mucha cólera, como a mí no me gusta tener cólera hacia alguien, busque no pensar en esa situación enfocándome en otras cosas pensando en que simplemente lo olvidaría y se daría el perdón, pero me di cuenta de que no funciona así, al final logre enfrentar la situación y de pronto la cólera desapareció, aunque apareció la melancolía, sentí que ya podía iniciar el camino del perdón.
  3. Aprender de cada relación que se termina. Creo que mi mayor aprendizaje del año fue darme cuenta de muchas cosas relacionadas a mí misma. A partir de una relación que no funcionó, pude conocerme más, identifique algunas actitudes que no me sumaban y comenzar a trabajar en eso.
  4. Dejarnos sentir nuestras emociones, así como hay emociones positivas también hay emociones negativas y es necesario dejarlas salir, a veces tratamos de bloquearlas, pero no sirve de nada, dado que al final siempre salen a la luz.

También quiero dar las gracias, a mi familia, que me ama con locura y a quienes amo con locura, son mi base, están siempre para mí, sin importar lo que pase. Gracias a esos amigos que me ofrecen su amistad y creen en mí. Gracias a los que pasaron por mi vida y ya no están, porque me enseñaron a dejar ir y perdonar. Gracias a los que me critican hasta más no poder, porque me recuerdan cuanto valor me doy ahora.

Y sobre todo gracias a mí, la mujer más maravillosa del mundo, que me recuerda todos los días, lo autentica, divertida, inteligente, disciplinada y perseverante que soy. Por levantarme cada día pensando en como mejorar, por acompañarme cuando estoy sola y un poco triste. Por recordarme siempre buscar el lado bueno de las personas. Y sobre todo por quererme como nadie me va a querer en este mundo.

Como medimos un año?, en proyecto realizados?, metas cumplidas?, viajes realizados?, ¿qué tal si lo medimos por el amor que hemos dado?. Dejo esta canción que dice mucho de esto.

Espero que este siguiente año sea tan divertido como el que paso, que sigan apareciendo personas y situaciones maravillosas que me reten a crecer. Que pase lo que tenga que pasar porque estoy lista para todo, y sino… me iré alistando en el camino.