Oscar López Rivera
El rey negro liberado
Rindiendo un humilde tributo a Oscar López Rivera, a quien se le dedicó el 12mo aniversario del movimiento Playas Pal Pueblo, Isla Verde Puerto Rico.
El rey negro: Oscar López Rivera
“Nací puertorriqueño y mi suerte estaba echada: o confrontaba al imperio o traicionaba a la patria. Y decidí darles batalla de lo que no me arrepiento, hoy se siente mi alma contenta de haberlo hecho. Y si volviera a nacer en esta patria querida, volvería a recorrer la misma ruta seguida. Pues aunque mucho he sufrido luchando por redimirla, no escogería otro camino, ni en esta ni en otras vidas” -Don Rafael Cancel Miranda
Saludos a todos los presentes y a los organizadores de este significativo evento en conmemoración del duodécimo aniversario del movimiento Playas Pal Pueblo. Este promete ser un día espectacular, aparte de histórico. Gracias a Mariposa Myriam por encomendarme la tarea de compartir con ustedes un trasfondo de la historia y la gesta del patriota don Oscar López Rivera, aparte de asistir en algo como maestra de ceremonias.
A Oscar López Rivera se le conoce como el Mandela Latinoamericano, representante de la dignidad de un pueblo, hasta este año, el prisionero político de más larga condena en Estados Unidos. Acusado del delito de sedición, un delito que no tiene amparo en las leyes naturales de los pueblos. EL delito de Oscar es comparable al delito de Mandela quien luchó en contra del apartheid y cumpliera una condena de 27 años por esto.

Este regalo a Puerto Rico vio la luz por primera vez un 6 de enero de 1943, en Puerto Rico el día de los Tres Reyes Magos, y creció en el barrio Aibonito Guerrero, en San Sebastián de las Vegas del Pepino. El general de nuestra patria estudió en la Escuela Carmela Pérez donde entre otras cosas, “era el Melchor de la casa”, según cuenta su hermano José: “Oscar es el más oscuro de casa. En casa cuando éramos niños, a Oscar le llamábamos Melchor, porque era el rey negro. Y nació un seis de enero.’
A los cuatro años ya Oscar estaba en la escuela. Siempre fue un joven inteligente y apacible.
En el año 1957, en busca de “mejores oportunidades” a los 14 años Oscar llega con su familia a Chicago. Allá encaró las realidades del racismo y la segregación que vive la inmensa mayoría de repatriados borinqueños en la república yanqui. En esa Oscar es reclutado por el ejército y llega a participar del sangriento conflicto bélico en Vietnam, donde culminó su servicio condecorado con la Estrella de Bronce.

Tiene 28 cuando nace su hija Clarissa, como él en un mes de enero pero del 1971
A mediados de los 70, tras regresar de la prisión de la guerra para encontrar a los suyos ahogados en la miseria del racismo, Oscar López ingresa a las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), organización paramilitar enfocada en acciones concretas en contra de la opresión estadounidense. Las FALN surgen en respuesta a la opresión que sufren las comunidades puertorriqueñas en los Estados Unidos. Los pueblos son como las personas, tienen derecho a defenderse. La opresora república miente al presentar la defensa propia como delito. En mi lectura para preparar este escrito tropiezo una y otra vez con el lánguido tono de la prensa imperial, como el New York Times o el New York Daily, describiendo como violentos a los que se defienden y diplomáticamente mientras ocultan su opresor yugo. ¿Cómo Estados Unidos puede decir que prefiere la paz?
El 29 de mayo de 1981 Oscar López es apresado por el delito de conspiración sediciosa, un delito definido de manera unilateral por el Congreso de los Estados Unidos, un delito que dice que si intentas remover por la fuerza un gobierno que entró por violencia, ese gobierno opresor ahora te castiga. El delito de conspiración sediciosa reza que toda dos personas o más que conspiraren para revocar o atacar el gobierno de los Estados Unidos. Tenía 38 años Oscar cuando es apresado un año después de los hechos y sin evidencia, su hija Clarissa tenía diez. En ese caso once hombres y mujeres fueron arrestados. Al momento, a Oscar se le consideraba “co-defensa”, pero fue arrestado un año más tarde. Sus cargos fueron conspiración sediciosa, posesión de armas y transportar vehículos robados a través de fronteras interestatales. Oscar fue condenado a 55 años de prisión, 35 años que lo que rige la propia ley del yanqui, sin evidencia que lo relacionara a ninguno de los bombardeos ni a acción violenta alguna. El único sobreviviente de una emboscada de vietnamitas en Vietnam, galardonado por su actitud heroica en combate: “Mi hermano nunca abandonó a sus compañeros, y por eso le dan una medalla, ahora hay gente que dice que él no quiere salir porque no le dejaron salir a dos de sus compañeros, Clinton no le ofreció el indulto a Carlos Alberto Torres ni a Haydée Beltrán Torres. Para Oscar “su libertad no es más importante que la libertad de los demás: “(Clinton) excluyó a dos de los compañeros. Nunca, ni en Vietnam ni en la calle, dejé a nadie atrás”, diría Oscar a su familia.
Ese delito de solidaridad le costó a Oscar permanecer en una celda en solitario doce años de esos 36, sin contacto humano, en un antro lumínico de seis por nueve pies, todo pintado de blanco locura y con la luz encendida o alumbrado por linternas en sus horas de sueño. Largos años de tortura sin testigos ni fanfarria ni prensa. Mientras, los distintos movimientos internacionales en Cuba, España, los hermanos solidarios en Estados Unidos y la sociedad civil en la Isla, desbordaban las calles irrumpiendo en reclamos por la libertad de Oscar López.
Aunque en lo personal me abrumaba el escepticismo por su libertad, el empeño mundial pareció rendir fruto el pasado mes de enero cuando el presidente saliente Obama, al borde de culminar su mandato, anunció la liberación de Oscar López para mediados de mayo. Tal y como hubo irregularidades en su encarcelación y en el trato recibido durante su condena, ahora Oscar también recibe de salida la estocada de cero celebración de pueblo. Es el desgaje de un sentir colectivo. Cien veces peor que no celebrar a Tito Kayak. Tortura a la memoria de un colectivo.
A estos efectos se expresó el líder nacionalista y expreso político don Rafael Cancel Miranda vertidas en entrevista con TeleSur con motivo de la excarcelación de Oscar López Rivera el 17 de mayo de 2017, según publicado en YouTube un 18 de enero. Para enmarcar este momento en que se le dedica el logro de este movimiento de pueblo a don Oscar, nada como las palabras de un padre en la lucha. Habla don Rafael Cancel Miranda:
“Oscar López Rivera nunca debió estar preso porque él está luchando por los derechos de su pueblo, en contra del crimen del coloniaje desde 1898, y es su derecho combatir por los derechos de su pueblo si se comete el crimen del colonialismo. Ha sido declarado por las Naciones Unidas que el coloniaje es un crimen de lesa humanidad, y él está luchando contra ese crimen así que, por lo tanto, no debió estar preso por lo que debe luchar cada hombre y cada mujer que respete a su pueblo. Esta justicia, si es que es justicia, es un poquito tardía, demasiado tardía. ¿Por qué tienen que tenerlo cinco meses más encarcelado, hasta el 17 de mayo? ¿por qué no sale ahora mismo? A nosotros nos indultaron en el 1979, a los nacionalistas, incluyendo Lolita Lebrón, una mujer. Salimos a los cuatro días del indulto. Por supuesto fue un canje de prisioneros. Hubo una campaña internacional por nuestra excarcelación de los cinco nacionalistas, pero lo que dio el fruto fue que Fidel y el gobierno revolucionario hicieron un canje de prisioneros por un agente de la CIA que estaba preso en Cuba, Schlonge, y otros, salimos a través de un canje de prisioneros en un indulto. Salimos el 10 de septiembre de 1979.
Y estamos felices y contentos por el hecho de que desde mayo es libre nuestro compañero. Un revolucionario latinoamericano luchando por los derechos del territorio latinoamericano que es Puerto Rico. Somos parte de la Patria Grande, no somos allá en el Pacífico ni nada. Y él es un revolucionario nuestro, luchando por nuestros derechos. Él nunca debió estar un día preso. Presos debieron estar los que los encarcelaron que nos invadieron a fuerza de armas, el 25 de julio de 1898 y nos bombardearon desde altamar a San Juan de Puerto Rico el 12 de mayo de 1898, bajo el almirante Samson matando a puertorriqueños en sus casas, pero aparentemente eso no es un crimen. ¿Ves? Nos masacraron el 21 de mayo de 1937, mis padres fueron soberanistas de esa masacre, matando a 21 de nosotros, hiriendo más de 200, bajo órdenes del general Blanton Winshop, pero no lo castigaron con cárceles. Nos asesinan pero lo de ellos es democrático.
Me alegra mucho lo de Oscar, creo que Oscar debió estar en la calle desde en principio, y el pueblo de Puerto Rico está muy alegre por su regreso. Me alegra mucho por su hija Clarissa que he estado luchando por ese padre con alma y corazón.
A través de Oscar muchos miles de seres a través de Latinoamérica, Puerto Rico por supuesto, han tomado realización de que Puerto Rico en el 52 había alcanzado su soberanía y todo era una felicidad. Por eso fuimos a Washington a quitarle la careta. 62 años después, ellos están admitiendo que Puerto Rico es un estado de coloniaje. Tanto así, que ellos pueden, según ellos, vendernos a cualquier país, cambiarnos a cualquier país como una mercancía. Si eso no es esclavitud, es esclavitud. Y contra eso protestó Oscar López Rivera y otros tantos puertorriqueños. Al 30 de octubre de 1950 hubo una intervención con varios pueblos de Puerto Rico contra la independencia nos mataron en las calles y peleamos. En dos ocasiones hemos tenido que ir a Washington.
En Noviembre de 1950, Briseido cayó en la plaza Blair de Washington, Truman, que fue el que ordenó las bombas atómicas contra Hiroshima y Nagasaki, si eso no es un crimen, es un crimen.
Pero el pueblo puertorriqueño está bien contento, y yo también, como parte de ese pueblo, pero reconociendo que él no debió pasar un día en la cárcel. ¿Por qué hay que esperar hasta mayo 17?
Si el presidente de los Estados Unidos hubiese tenido un gesto humanitario de verdad, sacaba al pueblo puertorriqueño de la cárcel del coloniaje. Vivimos encarcelados en esclavitud colonial. Ahora mismo ponen una Junta Imperial por allá gobernándonos el gobiernito colonial que tenemos.
Liberar a Puerto Rico tan importante o quizá más importante que liberar a Oscar López Rivera o cualquiera de nosotros, liberar a Puerto Rico del coloniaje, que pueda subsistir como pueblo, como quien somos: latinoamericanos. Yo no soy anglosajón. Yo soy puertorriqueño latinoamericano, caribeño. Ellos nos impusieron la ciudadanía a la cañona, pero yo no la acepto, por eso es que ahora no puedo viajar fuera de territorios que ellos controlan, porque yo no lo acepto su pasaporte. Yo solo viajo como puertorriqueño. Ahora nos impusieron que para poder salir de Puerto Rico uno tiene que usar su pasaporte.
En su primer día en la Isla, a López Rivera se le colocó un grillete electrónico y tuvo que mantenerse en la residencia de su hija Clarisa en confinamiento domiciliario, sin entrevistas y con salidas autorizadas, hasta el 17 de mayo, cuando se le conmutó la pena. Tampoco puede relacionarse con personas que han sido convictas de delito, lo que incluye a otros exprisioneros políticos.
“Sé que hay condiciones, pero creo que se salieron más allá. Creo que aquí exageraron, quizás para que no vieran al Oscar real, al Oscar de verdad. Parece que desde allá arriba los que controlan la cosa no querían que el pueblo viera al verdadero Oscar conversando y riendo, al ser humano”
“Es abusivo, casi sadístico, hay mucha maldad detrás de eso. ¿Por qué no podía saludar a su gente y aunque sea sonreír? Exageraron la nota, como diríamos aquí”, cuestionó el exprisionero nacionalista.
“Ese era un momento que parece que alguien no quería que se grabara, ni se tuviera público ni se pasara para afuera que el pueblo lo recibiera con cariño. Oscar se convirtió en un ser emblemático para muchos y al haber mucha gente abrazándolo y saludándolo, hubiese sido como saludar a un hijo querido”, expresó don Cancel Miranda
(Reportado por Nydia Bauzá, periódico Primera Hora, 11 febrero 2017)
En respuesta a la acción del pasado presidente de la república yanqui de indultar a Oscar justo al culminar su mandato, Cancel dijo a TeleSur:
Sus razones tendrá, pero también sabemos por qué no lo hacía antes, si vamos a ver el asunto. La FBI es la Gestapo en la isla, que persigue a los puertorriqueños, sobre todo a los que defendemos la independencia. A nosotros nos han masacrado, nos encarcelan. Y la FBI estaba en contra de que saliera Oscar. Yo tengo pruebas de cómo están en contra de la liberación de tantos presos políticos que llevan 40 años y más cumpliendo injustas condenas como Helman Bell del Black Panther que lleva 40 años preso por defender la raza negra y hay otros del Black Liberation Army que llevan 40 y 50 años y están callados, muchos muertos de viejo en las cárceles, por el dominio que tienen.
Porque realmente el presidente no es el que gobierna, Wall Street y el complejo militar industrial esos son los que gobiernan a los Estados Unidos. Pero ocurre que la presión ha sido muy fuerte, hasta del Papa, el monseñor en Puerto Rico y los diferentes movimientos. Y también le quiero agradecer al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, por involucrarse en la lucha por la libertad de Oscar, y a Nicaragua y a Cuba por supuesto, que tuvieron mucho que ver. Y en Suecia y en Madrid… Desmond Tutu… la presión pudo más que la insistencia de la FBI. Pero tengo pruebas de que la FBI estuvo tratando de que no sacaran de prisión a Oscar López Rivera y tantos otros líderes y presos políticos que cumplen largas condenas. Gracias a esa presión salimos, le convenía sacar a Oscar pa acabar la campaña de una vez.
Gracias a la lucha del pueblo puertorriqueño y a la de los otros países que unieron en la lucha por Oscar incluyendo el pueblo de los Estados Unidos.
Luchar por Oscar es luchar por Ché (Guevara), es luchar por Fidel, por Sandino, es luchar por todas y todos aquellos que defienden la dignidad de nuestro pueblo contra el imperialismo.
Quisiera culminar con las palabras del reverendo anglicano y defensor de los derechos humanos a nivel mundial, Desmond Tutu: “Después de más de 30 años Oscar López Rivera está en prisión por el delito de conspiración sediciosa, de conspirar para liberar a su gente de las cadenas de la injusticia imperialista. Ahora es el momento para su inmediata e incondicional puesta en libertad, en interés de reconciliación y de paz, nos vemos obligados a repetir la cita bíblica de Isaías: Libera a los que están atados. Que Dios nos bendiga a todos en nuestros esfuerzos de luchar por la paz.
"Vivo profundamente agradecido de todas las personas que se han solidarizado con la lucha por mi excarcelación. Especialmente de los que no son independentistas." Palabras de Oscar López Rivera
Gracias a todos por su atención.
Que viva Puerto Rico libre soberano y revolucionario.
Referencias:
https://www.gpo.gov/fdsys/pkg/STATUTE-66/pdf/STATUTE-66-Pg327.pdf
http://peopleslawoffice.com/case-of-oscar-lopez-rivera/
https://www.theguardian.com/world/2016/jul/10/puerto-rico-last-political-prisoner-oscar-lopez-rivera
(Mensaje pronunciado el 18 de marzo de 2017 con motivo del Duodécimo Aniversario de Playas pal Pueblo, evento dedicado a honrar la gesta del exprisionero político).
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