“Este es el comienzo de nuestras vidas”. Entender el contexto de los refugiados para entender el impacto de su participación en los juegos olímpicos 2016.

Por primera vez en la historia, el mundo presenció el desfile de 10 atletas refugiados durante la inauguración de los Juegos Olímpicos Rio 2016. Este hecho, que ha sacudido las emociones de las redes sociales en todo el mundo se traduce en un gran paso hacia un mundo de inclusión social donde millones de personas parten de sus territorios de origen con la esperanza de ver amanecer un día más.

Fuente: REUTERS

Los 10 atletas seleccionados entre más de mil solicitudes, fueron ubicados en ese grupo porque contrario a los beneficios que nosotros como “ciudadanos” tenemos, carecen de una bandera y de un estado, no tienen un himno que los represente y les hinche el corazón de orgullo, ni tampoco tienen un lugar que les permita reclamar por sus derechos. Estos diez postulantes se encuentran en el mismo limbo geográfico y social en el que se encuentran otros 65 millones de personas obligadas por motivos de fuerza mayor a abandonar sus países de origen para convertirse en ciudadanos sin estado, a diferencia de muchos otros que simplemente no tuvieron la misma suerte de poder salir de las circunstancias que los oprimen.

Fuente: ACNUR
“Sentimos que somos parte del mundo, como seres humanos. Este es el comienzo de nuestras vidas, que serán cambiadas para siempre”, dijo el refugiado sursudanés Yiech Pur Biel, de 21 años, quien disputará las competencias de atletismo en la categoría 800 metros. “Gracias a todos los que nos apoyan y que nos han dado la posibilidad de estar aquí y perseguir nuestros sueños. Somos seres humanos, antes que refugiados. Somos como todas las personas del mundo”, dijo Yusra Mardini, nadadora de 18 años, durante una conferencia del ACNUR ante al comité olímpico.

Y es que los refugiados hasta este momento de la historia son empezados a tomar en cuenta. En promedio, 24 personas por minuto son obligadas a abandonar sus territorios de origen, según datos de ACNUR. Eso quiere decir, que para cuando termines de leer esto, más de 48 personas habrán huido en busca de un lugar donde no tengan que escuchar bombas caer del otro lado de las paredes o donde puedan acceder a agua y comida al menos una vez al día.

Según Abelardo Morales, coordinador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en Costa Rica, existen datos de que más de 10 mil personas se encuentran caminando por tierras suramericanas con la aspiración de llegar a Estados Unidos, donde se espera que les sea concedido el estatus de refugiado. El año pasado, el mundo vivió la mayor movilización forzada de la historia, superando el umbral de los 60 millones de personas.

Me atrevo a decir que debería herirnos el orgullo como sociedad que hayan personas en nuestras fronteras que tengan que pasar por situaciones como estas, mientras sentados en la cómoda silla de nuestra oficina nos atrevemos a llamar “plaga” a quienes intentan desesperadamente llegar a un destino prometido, si es que no terminan todos muriendo en el intento.

Fuente: ACNUR

Lo curioso, es que cuando pensamos en refugiados nos imaginamos Kenyanos, Sirios o Afganos. Sin embargo, en Centroamérica estamos viviendo un proceso similar al de Europa. Actualmente, tenemos la mayor movilización de refugiados y solicitantes de asilo desde la década de los 80, producto de las inestabilidades sociales de este pequeño pedazo de tierra

Para que una persona sea considerada refugiado debe atravesar un proceso que puede durar más de un año y a pesar de que tienen acceso a una serie de beneficios como acceso a la salud y en ocasiones carnet de trabajo, la gran mayoría son discriminados haciendo aún más difícil que puedan integrarse a la sociedad.

Fuente: ACNUR

Pero, ¿Es realmente significativo que 10 personas representen a 60 millones de desplazados durante los Juegos Olímpicos? Pues si. Para que un refugiado pueda salir del territorio de refugio es necesario que éste cuente con una serie de permisos y además, estos no pueden regresar a su país de origen.

Generalmente, los refugiados pasan por largos procesos de integración a la sociedad, manejo psicológico del trauma, integración a la educación y en sus ejemplos más radicales (que son casi todos los casos de refugiados del mundo) deben permanecer en campamentos por largos períodos de tiempo, mientras algún territorio del mundo accede a recibirlos.

Entonces, que 10 puedan ver el mundo de nuevo, superarse a ellos mismos y representar al resto de personas que están en la misma situación que ellos, es una gran proeza.

Ahora que tenemos un poco de contexto y que entendemos que detrás de la piel de cada refugiado se esconden kilómetros de recorrido, una profunda historia y sobretodo, un gran deseo de superación, podemos entender por qué es tan importante para la historia y para el deporte esta pequeña representación de los refugiados en los Juegos Olímpicos. Después de todo, La Patria es lo más grande que todos tenemos, y estos 60 millones tienen derecho también a tener una.