LA PASIÓN DETRÁS DE UN OFICIO

No se necesita un título profesional para amar lo que uno hace. Manuel es un apasionado maestro chasquilla que ama su trabajo y que no podría trabajar en otra cosa que arreglarle la vida a sus clientes.

Manuel Ruiz, tiene 60 años y es, como se dice popularmente, un “Maestro Chasquilla”, esto quiere decir que sabe hacer de todo un poco. Comenzó a los 15 años según él por intruso. En su juventud estudió electrónica pero lamentablemente no le gustó, así que cambió de rumbo.
Lleva 37 años de casado con Cristina, la que está muy acostumbrada a su trabajo y sus tiempos, tienen dos hijos y seis nietos a los que adora. Manuel vivió la mayor parte de su vida en la comuna de Maipú, pero cuando murió su madre le heredó su casa, así que no la pensó dos veces y se fue a vivir a Independencia junto a su familia.

En el barrio donde vive es el maestro de todos. Arregla baños, instala cerámicas, construye casas completas, maneja la electricidad, tapiza sillas, sillones y si no lo sabe hacer, lo aprende. De eso se trata su oficio. Lo último que le llegó fue un perro de yeso y aunque nunca antes había trabajado con este material, está seguro que va a hacer un buen trabajo.

Su casa es su propia oficina la mitad del tiempo, eso es una de las cosas que más le gustan de su oficio, la otra mitad tiene que salir de la ciudad. La pega más común que hace es la de el mantenimiento de locales comerciales, baños y electricidad. Dice tener siempre mucho trabajo, todo depende de lo que él quiera. A veces es de lunes a domingo por semanas y otras puede tomarse hasta una semana de descanso. La única vez que su trabajo le trae dolores de cabeza es cuando a veces no le cumples los pagos. Para él es muy importante cumplir con los tiempos, eso es ley y lo que dice lo cumple.

Don Manuel el año 2002 perdió una cuerda vocal de la noche a la mañana, despertó así. En el año 2005, luego de tres años pudo hablar. Los médicos nunca supieron que era lo que había pasado, le pusieron una prótesis y eso es lo único que le permite hablar. Debido a que nunca fue un fumador, tiene la potencia de sus pulmones al 100% para sacar voz, si hubiera sido un fumador activo en estos momentos no podría hablar.

Lo que más le gusta hacer a Manuel es la tapicería, arreglar muebles, sillas, sillones, etc. Tanto así que en un tiempo más piensa dedicarse de lleno a eso y no salir más de la casa. No piensa jubilarse nunca, cree que cuando lo haga va a morir. El trabajo de maestro le encanta porque siempre hace algo diferente, la monotonía no existe en su día a día. La vida de Manuel estará completa mientras tenga sus manos para poder arreglar lo que le pongan enfrente.

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