No mire atrás

[…] Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y Gomorra y fuego departe de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra. Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él y se volvió estatua de sal. […] Génesis 19: 24–26

Aconteció que en los tiempos de Lot la maldad de la tierra aumentó en gran manera, pero Dios vio que Lot era hombre justo y quiso salvarlo junto con su familia dos ángeles llegaron a la ciudad de Sodoma y Gomorra para sacar a Lot y su familia y librarlos del castigo, en el versículo 17 se puede leer que los ángeles advierten a Lot y le dicen: “¡Si quieren salvarse, corran! No miren hacia atrás, si se detengan” […] TLA. Pero la esposa de Lot decidió volver a ver e inmediatamente fue convertida en una estatua de sal.

Hoy quiero traer a nuestra época esta historia porque las estrategias de nuestro enemigo no son muy originales y siempre usa las mismas técnicas, sin embargo muchas veces logra sus objetivos y nos hace volver a mirar a atrás.

Sabemos que Dios nos ha perdonado y nos ha hecho criaturas nuevas, él con su sangre precisa, nos limpia del pecado que teníamos y nos da una esperanza, pero muchas veces vienen pensamientos a nuestra mente que nos dicen “usted no sirve para nada”, “su falla es tan grande que no tiene perdón”, pero no es así hoy yo le quiero recordar que Dios le ha perdonado y ha echado sus pecados al fondo del mar. ¿Sabe usted es cuál es la profundidad del mar? Hay más de 10 000 metros en las profundidades del mar y ahí están sus pecados, donde nadie los puede sacar, porque Dios ya los olvidó.

Supongo que Lot y su familia ya habían corrido bastante, estaban agotados, cansados, pero Dios les había dado una condición “No vean atrás”, la esposa de Lot volvió a ver e inmediatamente se convirtió en una estatua de sal. Muchas veces nosotros salimos de un lugar feo, de un pasado desastroso, corremos y estamos a salvo pero nos gusta mirar el pasado.

Quizá hoy usted se pregunte: si Dios me perdonó y me dio nueva vida ¿por qué tengo problemas? Y otra vez vuelve a su pasado. Pero le recuerdo que el señor no nos exime de los problemas él nos exime de una vida eterna bajo el castigo que merecíamos, con su sangre preciosa pagó todo esto para que podamos disfrutar de una eternidad. Es por eso que hoy le invito a no volver atrás, sino a avanzar y proseguir a la meta, que es Jesucristo, a pesar de los problemas que esté viviendo, a pesar de la crisis del país, usted siga confiando en Dios, que con él su futuro está seguro.

“Así que prosigo adelante, hacia la meta, para llevarme el premio que Dios nos llama a recibir por medio de Jesucristo” Filipenses 3:14 TLA