-Own your demons –
Cuando escuché esta frase no lo pensé tanto, hasta que comenzó a tener sentido. A partir de ese sentido, tiene años dándome vueltas en la cabeza.
Al hacer introspección innumerable veces, conocí mis miedos e inseguridades, entendí que ese ruido en mi cabeza era solo ruido y que si no lo aprendía a controlar, seguiría creciendo.
Después de esa frase hacer sentido, comencé aprender cuales pensamientos funcionaban y cuales no.
Aprendí a conocer los demonios que atacan lo más débil de mi mente, miedos, inseguridades, dudas. Los conozco bien. saben que decir, cuando llegar y por donde, también conozco bien lo que hacen cuando llegan.
Después de haberlos vivido tantas veces los he aprendido a conocer, les puse nombre y apellido, aprendí a reconocerlos desde lejos. Aprendí que son falsos, que aparecen y desaparecen sobre mi control, que solo mienten y se alimentan de más mentiras, las mismas mentiras que me he platicado siempre.
Aprendí y conocí mis armas contra ellos. Comencé a crear una receta que los hacía desaparecer temporalmente. Esta receta volvía cada vez más esporádica su llegada. Una vez que los reconocí de lejos, anticipé su presencia, y supe alejarlos. Fui una persona más tranquila y segura de saber que mi mente no iba a seguir jugando en mi contra.
Con el tiempo aprendí a construir esos demonios en porristas. Porristas auto motivacionales que son los primeros en anticiparme la receta y ponerla en acción cuando los demonios se asoman por la ventana y tocan la puerta.
-Entonces preguntas que dice mi receta-.
Dice que tengo que recordar que ya he estado ahí antes, que ya los conozco, que son los mismos que rondan de vez en cuando mis inseguridades.
Dice que traen el mismo cuento de siempre, las mismas mentiras pero con diferente ropa.
Dice que recuerde que ellos siempre han sido los mismos. Pero yo no.
Dice que tengo que recordar todo lo que he crecido, que soy más inteligente que ellos. Y que es algo que yo ya lo sé.
Dice que me ponga en acción, que me anticiparme a ellos y no los deje actuar.
Dice que en caso de que lleguen tengo que saber que lo que estoy escuchando es obra de ellos, que es solo temporal y definitivamente tiene que irse y que yo tengo que acompañarlos a la puerta y despedirlos como ya lo he hecho antes.
La receta también te hace reconocer. situaciones o personas que hacen que tus demonios despierten.
Dice que te alejes de todo lo que te vuelve más chiquito, que busques tus porristas lo que te vuelve más fuerte, más amado, más listo, más libre. Más tú. Que te alejes, que persigas tus porristas y que te quedes ahí.
Cada vez más rápido, cada vez más fácil.
La receta de la que hablo, no ha sido fácil de construir, tiene muchos años en el pasado, la acompañan malos ratos, horas de exhaustivas e innecesarias vueltas en mi cabeza, en círculos sin final. Días siendo la peor versión de mi.
Pero también trae unas ganas inmensas de que los malos ratos terminen, muchos intentos, introspección, lecturas, deporte, personas, risas. que tuve que perseguir hasta que un día la encontré.
Haz tu receta y llévala siempre contigo.
