Capítulo 21–25_página 73_Libro: Ángeles y demonio_Fecha: Noviembre, 06 del 2018

¿La antimateria existe?, pregunto Langdon.

Vittoria explicó que, en el Big bang se crearon dos tipos de materia: una, la que vemos en la tierra, lo que compone las rocas, árboles y personas. La otra es su contraria, idéntica a la materia en todo, excepto que las cargas son inversas.

Kohler oponía resistencia, y no obstante, preguntó. ¿Cómo es posible almacenar antimateria en contenedores hechos de materia? La antimateria reacciona al instante con la materia…
 La señorita Vittoria interrumpió su pregunta diciendo: la antimateria está flotando, no está en contacto con el contenedor. Explico que los contenedores llamados “trampas de antimateria” fueron diseñados por ella, cada uno de estos contenedores tiene: dos electro imanes, uno en cada extremo. Sus campos magnéticos opuestos se cruzan en el centro de contenedor y retienen la antimateria en ese punto, suspendida en el vacío.

También explico que: cuando la materia y la antimateria entren en contacto, ambas se destruyen al instante. Este proceso es llamado “aniquilación”.
 Pasaron a un tanque de aniquilación donde experimentaron el proceso de aniquilación materia-antimateria. Al momento dela explosión Langdon y Kohler quedaron totalmente cegados.

Luego de presenciar el proceso, Vittoria se dirigió a Kohler insistiendo en ver a su padre, este se negó y discutieron sobre el experimento de ella y su padre. Ella lehablo de una habitación 25 pisos más abajo, su padre lo utilizaba como bodega para almacenar antimateria. Kohler enfurecido por no haberse enterado de eso antes, la presiono para que se dirigieran a ese laboratorio. Se subieron al montacargas; este descendió como una piedra.
 Llegaron y las puertas del montacargas de abrieron, Vittoria procedió por el corredor apenas iluminado, el pasillo terminaba en una enorme puerta de acero. 
 Vittoria se acercó al lector retiniano idéntico al de arriba, algo pasaba, el lento impoluto estaba manchado de sangre. Confusa se volvió hacia los dos hombres, pero solo vio dos rostros empalidecidos, con los ojos clavados en el suelo, cerca de los pies. Langdon intento taparlo para que Vittoria no lo viera. Pero ya era demasiado tarde, ella estaba horrorizada; necesito un instante para reconocer aquel tono de avellana.

- El técnico de seguridad contuvo el aliento cuando su comandante se inclinó por detrás de él, estudiando la hilera de monitores. Se preguntó que estaba pasando, observaba una especie de contenedor, en el observaba una pequeña gota de metal, esta aparecía y desaparecía en el rítmico parpadeo rojo de una pantalla de cristal líquido, la cual desgranaba una cuenta atrás incesante. Junto a la pantalla se observó un acrónimo, apenas visibles. Cuatro letras mayúsculas brillaban en los destellos de luz intermitentes. El comandante pidió al técnico que no diga nada, que él se ocupaba de eso.

Aún estupefacta Vittoria se acercó al lector retiniano, cuando la puerta se abrió, clavo su mirada aún borrosa en la habitación, confirmo el siguiente capítulo de la pesadilla.
 El contenedor había desaparecido, habían arrancado el ojo a su padre para robarlo. Este espécimen debía demostrar que la antimateria era segura. Pero nadie sabía del espécimen y su existencia. 
 Explico que una vez extraído del CERN, la cuenta atrás del contenedor proseguiría inexorable. Y cuando el tiempo termine observaran lo experimentado por Kohler y Langdon en la habitación de arriba.

Formularon muchas hipótesis para explicar el robo de la antimateria, pero no pudieron formular algo lógico. Hemos de llamar a la Interpol dijo Vittoria, pero Kohler negó con la cabeza. Se negaba inventando argumentos ilógicos para detenerla, según Kohler, no quería perjudicar a la CERN, ya que si esto pasaba, podría tener repercusiones muy graves para el laboratorio. Vittoria asimiló por que Kohler se negaba hacer eso.
 Intento llamar, aunque a la distancia que estaba, el teléfono no tenía cobertura.
 Furiosa se dirigió al montacargas (…)