¿Existe la libertad en tiempos de la posverdad?

Interesante reflexión de Zaldivar sobre la influencia de las redes sociales en nuestras opiniones políticas. Esto me hace pensar en los experimentos de Facebook de hace un par de años sobre el estado de ánimo de sus usuarios (información que por cierto me gustaría volver a encontrar).

La posibilidad que tienen los ciudadanos de buscar, recibir y difundir ideas e informaciones de toda índole genera un espacio discursivo en el que los individuos intercambian puntos de vista, identifican problemas sociales, plantean soluciones, dan forma a la opinión pública y gestan la participación política, todo lo cual resulta fundamental para la existencia y el desarrollo de la democracia.
De esta forma, cuando creíamos que éramos más libres que nunca, resulta que a través de las plataformas digitales se pueden moldear nuestras preferencias, se pueden alentar comportamientos y hasta se puede influir en elecciones, no a través del diálogo y del pluralismo, sino de la creación de islas discursivas, sin conexión entre sí, de manera que ya no es la confrontación de ideas lo que nos lleva a tomar decisiones, sino la reafirmación de nuestros prejuicios, a través de información parcial, sesgada o falsa.

El autor concluye con una pregunta y una consideración:

¿Hasta dónde seguimos siendo libres para decidir, para actuar, para elegir a nuestros gobernantes?
[…] debemos replantearnos qué valores son los que tutelan estos derechos y la manera en que pueden preservarse en el espacio digital