Hace falta más cualitativo

A medida que avanzan el Big Data y la inteligencia artificial más se banalizan los métodos de investigación. Parece que estamos más cerca que nunca del conocimiento pero lo cierto es que éste se escurre entre los dedos.

Dos ejemplos claros. Facebook nos cuenta que su segmentación es maravillosa pero casi ninguna marca es capaz de hilar tan fino como parece. La mayoría ya centran la optimización más en la reducción de costes que en llegar a la persona ideal en el momento preciso. La dictadura de los débiles, el spam.

Otra paradoja es que en plena era del big data los métodos cuantitativos más elementales se ponen en tela de juicio. Las encuestas políticas, por ejemplo, parece que fallan y los análisis que permiten son muy desafortunados.

El problema es que falta investigación cualitativa. Es algo complicado de asumir en una sociedad tecno-optimista y que da más validez a un número que a un concepto. Pero ése es realmente el problema. Sabemos cuántas veces se repiten un montonazo de cosas pero nadie sabe el porqué. A partir de ahí los números nos arrojan más dudas que certidumbres. Hay un desconocimiento total de las metodologías y muy pocos periodistas o comunicadores saben interpretar una investigación.

Más importante que contar repeticiones es comprender. La pieza que nos falta, no es un algoritmo, ni un sistema capaz de almacenar más información. Nos falta dedicar tiempo a entender los procesos mediante métodos cualitativos (entrevistas, grupos de discusión, historias de vida, etc.). Después ya pondremos el numerito.