金継ぎ (Kintsugi) // Sobre cómo abrazar la derrota

Una de las cosas que más me gusta de Taiwán es poder ir a todos lados en tren.
El sonido de los rieles siempre me genera pensamientos espontaneos. También he descubierto que me ayuda a leer con precisión y sin distracciones.
La semana pasada, después de un desafortunado episodio de ansiedad, compré un boleto para recorrer algunos pueblos históricos del norte de la Isla. Era uno de esos boletos con los que puedes subir y bajar del tren cuantas veces quieras, así que aproveché para hacer trayectos aleatorios.
Desde uno de los trayectos le hablé a mi terapeuta para contarle lo mucho que me ha costado poder olvidarte. Hablamos sobre lo mucho que me gustas y lo mal que me hace seguirte pensando estando al otro lado del mundo.
A veces siento que los Psiquiatras y los alquimistas tienen mucho en común. Ese fue uno de esos días. Sentía que nuestra conversación no nos llevaba a nada y que era inútil seguir buscándole un remedio a estos sentimientos. Finalmente, después de media hora de escucharme, me refirió a uno de los vídeos de The School of Life.
Válgame el cielo. Yo pagando por hora cuando podría suscribirme al canal de Alain de Botton de a gratis…
Detrás de la sugerencia de ver este vídeo estaba una tarea sencilla: hacer una lista de todas las cosas que NO me gustan de ti. Se supone que esto hará mucho más sencilla la transición y me quitará las ganas de correr todos los días a correr todo lo que pasa mientras estamos lejos, física y emocionalmente.
Ayer, durante el tifón, me senté con una vela a escribir todas las cosas nefastas sobre tí que se me vinieron a la cabeza. No te voy a mentir, la lista no es corta.
Pero a pesar de encontrar y señalar todas aquellas cosas que podría odiar de tí, no siento ni en lo más mínimo la necesidad de alejarte de mi o mis pensamientos.
Aunque quizá esto hable más de mi baja autoestima y de mi alta tolerancia a las patanerías que de tus bondades. Quizá mañana intente algún otro método, pero por hoy, aún te quiero.
Qué infortunio.
