Wellcome!
Noviembre 2019.
Y de repente facebook me agotó. No se puede escribir algo interesante y esperar que alguien lo tome seriamente. Y menos que trascienda. Todo es efímero. Las redes sociales son efímeras. Un blog es mucho más imperecedero en ese aspecto. El lector de blogs es mucho más respetuoso con el que escribe.
Solía correr por caminos y calles rurales en la localidad de Máximo Paz, partido de Cañuelas, cuando apenas tenía 15 o 16 años. Estoy hablando de hace más de 30 años. Hoy, a mis 48, sigo corriendo. El correr me ayudó a superarme, a evolucionar como ser humano, a enfrentar miedos y frustraciones, a sortear obstáculos, a alcanzar metas, a sentirme bien, sano, vital..
Con el trail todo se potencia. La superación es extrema, los obstáculos son barreras a veces infranqueables y las metas un éxtasis maravilloso. Los que corremos distancias superiores a los 40 km debemos tener un cúmulo de condiciones, algunas se adquieren con la experiencia y el entrenamiento, otras se llevan en el adn.
No sé si alguien leerá lo que escriba de ahora en adelante o quedará solo para mí re-lectura. Lo cierto es que necesito expresarme, expresarme con libertad, como cuando se corre en la montaña; sin límites, sin barreras, sin esperar el reconocimiento de alguien ni el prejuzgamiento de nadie.
“Inútilmente no se vuelve aquí y es que algo habrá,
El cielo sólo quiere jugar..
Jugando hasta no poder..
Jugando hasta no poder…”
Luis Alberto Spinetta

