Highlighted by Margarita Miranda Mitrov

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a gente juzga una d…nglesa, pero no la leemos como ingleses, sino como franceses; los ingleses no le dan importancia al oficio, ni a la maestría técnica. ¿Hay en todo Keats ocho líneas comparables al “Requiem” de Stevenson? Sin embargo, en las Historias de la poesía inglesa no hay una línea sobre el “Requiem”. Dan tal vez importancia a lo escrito con emoción. Habría que escribir una Historia del gusto, o de la apreciación de los méritos, en literatura. ¿Qué gusta a los ingleses? Emerson, por ser un poeta inteligente, no gusta. Hugo no gusta en Inglaterra. Tal vez los poetas o escritores que los países eligieron para que los representen no se parecen a la idea que uno tiene de la gente del país. Goethe, sin afición por la música, sin capacidad para el pensamiento abstacto: llegó a decir que la lectura de Kant en ningún momento lo mejoró. (Es claro que la gente no da importancia a los méritos intelectuales, sólo cuentan los morales: por eso tienen prestigio los vascos.) Shakespeare, con su irresponsable elocuencia, parece un sinuoso judío italiano, jamás un inglés; nada de understatement, nada de la pasión inglesa por el mar: hubiera sido peronista. Cervantes parece menos español que el adusto y fanático Quevedo. Dante no corresponde a la idea corriente del italiano. ¿Quién es muy inglés? Samuel Butler, Johnson, Wordsworth, quizá. La gente juzga una debilidad de los franceses no tener un escritor por encima de todos, un Shakespeare, un Dante, un Cervantes. No quisieron tenerlo: pensaron que era mejor tener muchos; si hubieran querido elegir uno no les habría faltado».