Música para cuando salga “feet first”

De como se cambia un acto de última voluntad en la Venezuela de 2010, habiendo sobrevivido hasta la Venezuela de 2017

Caracas, octubre de 2010

Recuerdo que cuando a sus 90 años murió Mamaena, la mamá de nuestra amiga Omaira, se le sacó de su apartamento de El Cafetal, bajo los suaves y dulces acordes de Richard Clayderman al piano, que salían de un viejo equipo de sonido. Ella adoraba a Clayderman, y así lo había pedido.

No sé por qué nunca he olvidado esa dulce historia.

Dulce. Dulce.

No sé tampoco por qué la palabra “dulce” me recuerda el film “Irma la Dulce” (Billy Wilder, 1963), pero referido por mi mamá, cuando lo vio con mi papá, por supuesto, y yo la escuchaba hablar con esa fascinación que tienen las hijas mientras aún son niñas por sus madres, y las ven como diosas sin defectos.

Muchos años después, vi la película: Es con Shirley Mclaine, adorable,
y con Jack Lemon, adorable, 
en Paris, adorable…

pero de alguna manera, al verla,
se perdió lo adorable de como yo la había acomodado en mis recuerdos.

Bueno, me desvié de Mamaena y su despedida.

Eso me ha hecho pensar:

¿Qué me gustaría a mí que estuviese en una especie de programa musical, que se escuchase como mi despedida cuando me marche?

Bueno, bueno. Eso me ha puesto a reflexionar mucho:

Como dice con humor mi amigo Carlo Mazzocchi:

- ¿Por qué no se adopta de una vez por todas, La Marseillese como el himno de todos los países? ¡Es maravilloso y ya! Mi irreverente Carlo.

- ¿Cómo no le pidieron a Verdi que escribiera el himno de Italia?

Verdi sí…Entonces, que se escuche Va pensiero.

Porque llega profundamente a mi sordo oído, lo transforma en virtuoso, y me conduce al disfrute máximo de la dimensión especial de la música llegando al alma.

Adoro. Adoro a Verdi. Lo declaro.

Entonces, la primera que sea

- Va Pensiero.

Hijos, si no, les permito la licencia de sustituirla por la versión cantada por Nana Mouskouri.

- Libertad.

¿Saben, que Nana me recordaba siempre a mi mamá con su cabello negro y sus esenciales lentes?

Luego, quiero Offenbach, Les contes d’Hoffmann

- Barcarolle

Belle nuit, ô nuit d’amour…

¿Sería demasiado pedir que después sonara Queen, con estas dos que amo?

- I Want To Get Free

- Heaven For Everyone

Las adoro, así como a George Moustaki, joven y viejo, y ya un adorable espíritu.

Le Métèque,

También algo por Ana Belén. ¡Me hubiera gustado lucir como ella…y cantar como ella igualmente!

- Yo También Nací en el 53.

Después, algo de The Beatles.

Imagínense lo fuera de contexto que siempre he estado en mi vida, que vine a amarlos verdaderamente, una generación después, de la mano de mi hijo Camilo:

There´s nothing you can do that can´t be done:

- All You Need Is Love.

Y también:

- Nowhere Man.

Ajá, algo de mis adorables y decadentes Rolling Stones:

- You Can’t Always Get What You Want.

Igualmente, por Premiata Forneria Marconi:

- Dolcissima Maria.

Y de nuevo, de ustedes, adorados Stones:

-She’s Like A Rainbow.

¡Cómo me recuerda a mi hija Andrea en plena turbulenta adolescencia!
Era tu himno hijita, y de paso, ¡también el mío!

Y que no falte por George Harrison:

- My Sweet Lord

¡Cuántas remembranzas de Cedar Court, Kingston-upon-Thames, mi colegio en Londres, y tú, Sara Ferri, mi roomate!

Por la ocasión, no puede faltar algo más cristiano.

Algo que tenga que ver con Dios, y que me gustaba cuando iba a la iglesia. Sin duda tendría que ser:

-Mi barca

Aunque fuese para comulgar. Y lo dejaríamos ahí

¡No! ¡No! ¡Aun no! Debe repartirse champagne…o cava (aunque no sé si lo merezco, ni siquiera el cava) y que se escuche Brindici de La Traviatta

- Brindici

Verdi. Te amo. Espérame, que ahí voy.

¿Y que tal algo de La Môme Piaf? El gorrión como le dice mi mamá.

De acuerdo,

Non, rien de rien, non, je ne regrette rien 
 Ni le bien qu`on m`a fait, ni le mal 
 Tout ça m`est bien égal 
 Non, rien de rien, non, je ne regrette rien

Bueno, eso por lucirme, pero es mentira, me arrepiento de muchas cosas.

¡Ya va! de nuevo…

¿Me ayudan a insertar esta maravilla en el programa?

- Bye Bye Life

Te amo Ben Vereen aunque la canción es de 1957 de los Everly Brothers.

So long Roy Scheider (I will not have to lie anymore!).

And so long Bob Fosse.

¿Te acuerdas Andrea? Me hiciste revalorar a John Fosse cuando como homenaje a Fosse y a Berlin, regresando de esta última, los tres vimos “Cabaret” en DVD, en Hamburgo.

¿Dónde creen que iría mejor? Bueno, eso lo dejo a ustedes…

Caracas, agosto de 2017

Ha pasado el tiempo.

Las personas cambiamos.

Si muero mañana, no quiero programa musical alguno.

Si muero mañana, solo quiero Va pensiero

«Oh mia patria sì bella e perduta!»

Y no lloren por mí.

Como una Evita de celuloide solo pediría que lloren por Venezuela, mi patria amada y en lecho de muerte.