Lo escribí el 20 de enero de este año!!
Ayer, jueves, fui violada!
Por cosas de salud (en realidad amanecí hinchada y no me entraban los pantalones), porque lo tenía en el closet y se me dio la gana, me puse un vestido, claro con botas altas y doble sweter por eso de la edad y los fríos que no se llevan bien.
Salir de mi casa y llegar al bus es un trayecto de 1km más o menos, de Guadalupe a la U son 3km (la verdad esta no la sé muy bien, es calculo nada más) y en ese trayecto puedo contar que cada 25 metros tenía a un increíble motociclista, chofer de automóvil, camión, entre otros y obviamente peatón realizando señas con su boca, gritando cosas, invitándome a lo que sean que hayan dicho porque muchas veces no se les entiende y en un momento tuve a una persona de mi lado derecho casi en mi oreja y a un chofer del lado izquierdo, no tan en mi oreja, diciendo sus tan pensados “piropos”, lloré desde ese instante hasta que llegue al aula a donde iba a clases, supongo que ahí me sentí un poco más segura.
Muchas veces me he considerado fuerte, física y mentalmente, pero esto me quebró por completo, no puedo creer que tenga que ir casi que abrazándome a mi misma del miedo que alguien se me acerque solo porque ocupaba llegar a clases, tenía una furia interna tan increíble que le próximo que me dijera algo iba a quedar con la cabeza explotada en la acera, pero nadie más me dijo nada, o bloquee todo sonido externo a mi mente que sólo me decía que siguiera caminando para llegar a la U, o mi cara de miedo/enojo dio algún mensaje de que NO quería escuchar ninguno de sus tan adorados “halagos”.
No puedo llegar a donde la policía, como dice la noticia de Amelia Rueda, con el nombre de las personas porque ni idea de como pedirle a estas bestias los datos, tampoco era como que tenía la intención de entablar una conversación con ellos, no puedo llegar y decir que fui abusada verbalmente en repetidas ocasiones porque seguramente se van a reír en mi cara, no tengo pruebas, ni nada que me ligue a estas personas, pero sí señores, eso es violación, están invadiendo mi espacio, me están haciendo sentir incómoda y nadie tiene el derecho de hacerlo.
Hasta cuando tenemos que caminar con miedo para llegar a un lugar porque en el trayecto nos pueden pasar un sin fin de cosas de las cuales no podemos hablar porque nadie nos va a hacer caso, ya es algo “normal”, ya nos tenemos que acostumbrar a vivir así, con miedo.