Fin de semana.

Para muchas personas un fin de semana es el momento perfecto para descansar y solo pasar el día sin preocupación alguna, desde que me volví foránea comprendí que los fines de semana son la oportunidad en la que puedes volver a tu hogar, donde tú madre te espera para concernirte con comida recién hecha y lavar tu ropa mientras tú pierdes el tiempo, pero este fin de semana fue diferente y muy especial para mí…

Todo comenzó obviamente, cuando el finde semana llego y me enteré que tenía una tarea de mi materia de fotografía, la cual, consistía en ir a un evento de jazz, al principio me pareció algo muy absurdo, pues, mi plan era ir a crossfit, volver a casa, bañarme y empacar para por fin poder volver a casa de mis padres.

Mis compañeros me dijeron que era una actividad obligatoria y al recordar mis calificaciones, me anime, ahí encontré a mis amigos y descubrí un gusto por el jazz del que no tenía idea, termine y regrese a mi casa para por fin empacar u regresar , aquí fue donde todo se puso interesante.

Yo estaba esperando a mi hermano como siempre, con mis maletas listas sentada en la mesa de la cocina cuando sonó el claxon de su carro, al salir, me di cuenta de que el no venía solo, venía con un amigo bastante atractivo el cual invito a pasar el fin de semana con nosotros, pues, cabe resaltar que mis padres no estaban ya que se habían ido de viJe y durarían unas cuantas semanas así que teníamos planeado aprovechar para beber y divertirnos, al llegar a mi pueblo, paramos a comer tacos pues ya teníamos mucha hambre, después llegamos a la casa y compramos una botella de tequila ( el tequila me fascina ) pusimos música y disfrutamos hasta las 3 de la mañana hasta que el alcohol se apoderó de nosotros y mi hermano se callo fue cuando nos dimos cuenta de que era tiempo de ir a dormir.

A la mañana siguiente desayunamos con un poco de café para revivir , nos cambiamos y fuimos a caminar al rancho de mi familia, y de regreso pasamos por una deliciosa michelada y en el camino nos encontramos unos amigos, los cuales invitamos a nuestra casa que estaba sola y decidimos hacer una pequeña convivencia que se transformó en una comida donde llegó más cerveza y surgió la idea de hacer una carne asada para cenar, ya llegada la noche prendimos la parrilla preparamos la carne y de nuevo compramos más alcohol, tomamos lugares, pusimos música y reímos como locos y cantamos con despecho hasta las 4 de la madrugada, a la mañana del domingo era necesario limpiar los restos de lo que parecía comida y entregar a lo que quedaba de nuestros amigos a sus casas , una vez hecho esto decidimos reponernos comiendo en cabo gril donde nos encontramos a nuestra hermana mayor y platicamos del montón de recuerdos que cargábamos con nosotros hasta que la tarde termino y era hora del que el fin de semana llegara a su fin, antes de irnos los hermanos nos abrazamos y nos despedimos con un exelente sabor de boca y es ahí cuando me di cuenta de que este fin de semana fue el fin de semana que más eh disfrutado en mi vida.

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