Nunca quedas mal con nadie…

Hay gritos que no hacen ruido, sin importar cuanta gente te oiga y que mejor ejemplo que un twitazo directo a la médula del sistema neoliberal, siempre. mordaz, incisivo e incluso ingenioso, 140 caracteres de Revolución pura y guerrilla de Starbucks. Yo sé que no tiene nada de malo decir lo que se piensa, puesto que las opiniones son como los culos, todos tienen uno, lo molesto está en el. que se genera, de hecho creo que es muy probable que ésta catarsis textual emitida desde un Smartphone mientras se toma un Frappuccino Mocha Venti deslactosado quede solamente en eso, en un ingrediente extra a su tarde boho-chic, no va más allá, su protesta sólo queda entre retweets y likes autocomplacientes. Y sí, los odio, soy intolerante en un mundo que quiere tolerarlo todo, pero me raspan y me fastidian la existencia, no puedo pasarlos por alto, no cuando hay un país que necesita personas que piensen y que su veneno verbal sea realmente un agente de cambio. Habrá quien diga que no le hace daño a nadie , pues ese es el punto ¿qué sentido tiene entonces? La respuesta es muy simple, ninguno, como dicen los prisioneros «pretendes pelear y solo eres una mierda buena onda» pues hagamos trending topic #comentarioredundante

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