Quiero ser ciberpsicóloga

Nomofobia. Adicción. Depresión por comparación en redes sociales. Desarrollo del cerebro, aprendizaje. Mucha innovación, devices y VR. Y, ¿cómo nuestra psique está absorbiendo todo eso? ¿qué pasa con nuestras emociones? ¿con nuestra voluntad, auto-percepción y capacidad de aprendizaje?

Me cansa y aburre el discurso de “es malo conectarse mucho” ¿quién sabe?! Lo mismo se decía cuando empezamos a escribir y leer. Bueno, malo. Los juicios de valor no son suficientes y hay que ponerse a pensar.

También es cierto que la explosión de esta metralleta de fuegos artificiales que son las tecnologías deja boquiabierto a mas de uno y puede que de miedo profundizar un poco. Es más cómodo quedarse en la superficie.

Aquí es cuando entra de nuevo lo del amor.

Cyberpsychology. El estudio científico y experimental de todos los fenómenos psicológicos asociados al uso de Internet y nuevas tecnologías. Campo nuevo, en desarrollo. Complejo. Nada más y nada menos que toda la maraña de temas que traemos internos conectados a infinitas posibilidades tecnológicas.

Es entender cómo se despliegan y moldean la mente y el comportamiento en el contexto de la interacción humana con otras personas, con “la máquina” en el entorno tecnológico.

Estudia además varios niveles de realidad. Una de las cosas que más me gustan. La realidad directa en el contexto del aquí y ahora. La realidad virtual creada como ficción digital. Y la realidad posible: aquello que todavía no se manifiesta pero ya convivimos con sus múltiples posibilidades.

Los temas más candentes ahora mismo son: identidad digital, relaciones digitales, tipos de personalidad, transferencia emocional con la computadora, adicciones y fobias (si, nadie puede vivir si su celular), patologías asociadas con o estimuladas por la tecnología, acortamiento o expansión de la atención, comportamientos regresivos, identidad de género en el “ciberespacio”, etc. También se le conoce como Media Psychology and Technology y ya es parte de la estructura de la American Psychological Association.

Se extiende hacia las implicaciones psicológicas de la creación y relación con inteligencia artificial, machine learning y robótica. No es poca cosa señores. De verdad ¿¡ya lo pensaron en serio?, ¡no es robotina!

Si complejo es el tema, igualmente lo es la metodología de investigación. Porque no se puede andar poniéndole a todo mundo unos electrodos en la cabeza, claro. La variedad metodológica va en aumento. Entrevistas, inmersiones antropológicas (ergo, acompañar a la amiga en su recorrido absorto con Pokemon Go), experimentos, cuestionarios, observación participante.

Las aplicaciones están aún siendo descubiertas y probadas. La psicoterapia tendrá que cambiar para integrar nuevas pasiones y dolores desarrollados en el entorno digital. La descripción de trastornos mentales, también.

La investigación está explorando cómo la realidad virtual (VR) por ejemplo es efectiva como método para tratar el trastorno de estrés postraumático, ansiedad y fobias; también experiencias pasadas en avatares digitales para trastornos de aprendizaje y la terapia cognitiva-conductual online.

Qué diría Freud. Probablemente entraría con algo de proyecciones en alter-egos externos y antropomórficos :-)

Da vértigo. Y emoción.

Referencia: Journal of Psychosocial Research on Cyberspace.

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