Quejas pasada la media noche

Hace unas noche me preparaba para dormir, preparación que diario me toma entre 30 y 35 minutos, irónicamente más de lo que me toma estar lista para salir, y es que antes de acostarme tengo una exhaustiva sesión de belleza que tiene como finalidad secreta limpiarme de todo lo que pude ir cargando en el día y dejarme fresca y ligera, con la cabeza solo en mis sueños.

El primer punto del ritual es siempre el mismo, me lavo los dientes. El último punto del ritual antes de volver a mi cuarto es secarme la cara y verme al espejo.

Odio que mi cepillo de dientes sea verde, que mi toalla huela a humedad y que mis ojeras se noten más en la madrugada, justo antes de caer en cuenta que, de nuevo, no puedo dormir.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.