Para ellas
Todavía me acuerdo de mi primera mejor amiga. Se llamaba Melissa y jugábamos en la casa de su abuelita. Luego vino Pamela, que siempre me metía en problemas porque nos encantaba hacer travesuras, pero como nuestra “Niña Roxana” nos quería tanto, siempre nos salvábamos de una regañada extra. Después estuvo Gloriana, que nos escondíamos debajo de un tobogán rojo o hacíamos competencias de quién se mecía más alto en las hamacas.
Y así conforme uno crece, conoce más personas, cambian sus gustos, madura… a veces. He conocido a tantas amigas que llegaron en el momento justo, a tantas que han llegado a ocupar un espacio en mi corazón que no importa cuánto tiempo pase, ese espacio es de ellas. Melissa, Pamela, Gloriana y todas las que han llegado después, siguen siendo parte de mi, parte de lo que soy hoy, y por más de que ya no juguemos como antes o hablemos todos los días, sé que por alguna razón fueron parte de mi vida, que algo aprendí, que algo les dejé.
Cuando terminé el cole, me sentía perdida. Siempre me he llevado mejor con mis amigos que con mis amigas, pero los hombres no son tan apegados a esa amistad, son tan despistados que a veces no se dan cuenta que uno necesita algo, y como no se dan cuenta y ese algo sigue faltando. No por esto significa que no son buenos amigos, jamás. Ellos también me han escuchado y me han dado consejos envueltos en bromas que me hacen sentir bien, y me hacen reír al mismo tiempo. Cuando salí del cole pensaba que estaba sola, porque algo faltaba y nadie podía ayudarme a averiguar qué era.
Pasa el tiempo y con las fiestas, la u, los bares, los amigos de amigos de amigos de amigos, uno conoce más gente que deja entrar a su vida para bien o para mal. Yo conocí a mis heroínas, a las que me salvaron la vida, y no, no estoy exagerando.
Es tan cierto que solo cuando la pasamos mal, nos damos cuenta quienes son las personas correctas. Pero cómo uno sabe qué persona es correcta para cada momento? No se puede, nos toca confiar.
Por haber finalmente salido de esa burbuja en la que nos pone el colegio, fue que tuve la oportunidad de conocer a esas amigas que sí saben qué falta, que sin yo decirlo, saben que algo sucede, que aunque yo diga que nada me pasa, saben cuando es momento de irnos. Conocí a gente que me ayuda cuando yo no sé que necesito ayuda.
Volví a conectarme con viejas amistades, amistades que tal vez por miedo o por estar inmersas en una rutina, tal vez uno no ve lo mucho que pueden dar, volví a buscar a aquellas que tanto me dieron y que no supe apreciar.
Y es que la verdad no importa si son amistades viejas o nuevas, lo que importa es el vínculo que se forma ya sea durante años, meses o días. Ese pequeño puente que se construye con honestidad, cariño y apoyo mutuo.
Mis amigas me salvaron de momentos aburridos, de enviar un mensaje en un momento inortuno, de que mis papás se dieran cuenta de algo que no debían, de dejarme dormir en sus casas para no dejarme volver sola a mi casa, me salvaron de seguir creyendo en personas que no valían el esfuerzo ni el tiempo.
Aparte de todo eso, lo más importante es que son ellas las que no me dejaron sola en el momento en el que yo más quería estarlo. Quería dejar la u botada y no me dejaron, quería quedarme en mi cuarto todos los días y no me dejaron. Quería alejar a todos y no me dejaron, se agarraron de mi y no me dejaron.
Ellas no se dan cuenta que puedo estar trabajando, estudiando, viendo alguna película y que con solo ver que mandaron un mensaje me hacen sentir bien, porque algo quieren compartir conmigo, ya sea algún chiste pésimo que diga Meche, algún chisme que nos tenga Vivi, un reporte de Dani porque estuvo estudiando 2 semanas seguidas y por eso no me había hablado. No se dan cuenta que a veces deposito todas mis fuerzas en ellas porque yo ya no sé qué hacer con eso.
Las admiro tanto que podría escribir sobre ellas todo el día! Podría decir que Luly siempre encuentra la manera de verse fabulosa, de decir algo que nos saca una sonrisa a todas. sin importar el momento. Que Vivi tiene la fuerza más grande que pueda albergar un cuerpo tan pequeñito. Podría hablar horas de Sofi porque es la persona más dulce, real e inteligente que he conocido. Que Lau nos impulsa a todas a seguir adelante, que esa actitud positiva se contagia y de la mejor manera, que ella quiere sin remordimientos, sin límites. Que mi otra Vivi, tiene la mejor actitud y no se deja derrumbar, que si se siente mal, eso no la detiene, bueno, ni la goma la detiene. Meche, siempre va tres pasos más adelante que nosotros, que siempre piensa en todo y que es leal al 100%. Que Dani, puede tener muchas cosas que hacer siempre pero nunca esta ocupada cuando alguien la necesita. Y podría hablar de todas, por horas, por días, porque me han enseñado tanto.
A veces no quiero hacer nada y solo leer sus mensajes me hace levantarme porque sé que ellas creen en mi y no las puedo defraudar. Me han enseñado que si es necesario, puedo apoyarme en ellas y que van a estar a mi lado mientras caigo, me levanto y vuelvo a caer. Me han enseñado que no todo lo tengo que hacer sola, me han enseñado que ese algo que estuve esperando en realidad no lo tengo que buscar en nadie, porque solo yo puedo saber qué es y cómo llenar el vacío.
A ellas les tengo que agraceder por haberme apoyado, por haberme escuchado, por hablarme sin parar, por nunca dejarme tirar todo por la borda, por impulsarme a seguir. Gracias por ser las personas que son, porque han sido las personas que me han hecho verme a mi misma. Gracias por tener tantas cualidades que las hacen únicas, que las hacen insuperables y que las hacen ser mis personas favoritas.
Llegaron en el momento indicado y nunca voy a dejar de agradecer que no se hayan rendido conmigo, que me sigan cuidando y queriendo. Ustedes son mi familia, ustedes son mi inspiración. No necesito leer sobre mujeres que han alcanzado cosas increíbles porque las tengo a ustedes, porque deberían escribir libros sobre ustedes porque cada una es tan especial y única, tan diferente y con una fuerza que me la han contagiado.
Sé que no soy perfecta y que me falta mucho por aprender, en especial el abrirme un poco más, porque por más que me conozcan y por más inteligentes que sean, no leen mi mente. Sé que a veces me quieren matar, y que no tomo las mejores decisiones pero tenerlas conmigo, me hace querer mejor.
Las quiero con todo mi corazón, con todas mis fuerzas. Las admiro y las apoyo, de aquí hasta que la vida me lo permita. Así como ustedes han luchado por hacerme ver lo que valgo, siempre voy a hacer lo mismo por ustedes. Porque a la familia se le protege, y se espera siempre lo mejor, y eso es lo que quiero para ustedes.
