La Nación de los Refugiados
“Una vez, intenté matarme”. La confesión no sale fácil de la boca de Marie Fatramise Bien Aimé. No solo su nombre suena exótico. También su acento. Y su figura, que contrasta con la habitual fisonomía europea que abunda en las calles porteñas: negra, alta y con una cabeza repleta…