¿Twitter o Facebook? En Argentina, es obvio…

Fuente: Flickr (Flattr)

Si bien el universo digital es cada día más vasto, aún palidece frente al poder de difusión real de un medio tradicional. Lo prueban las encendidas polémicas en la arena digital que apenas trascienden sus fronteras de no ser replicadas por un medio masivo. Con todo, la densidad demográfica en las redes sociales de Argentina se ha multiplicado durante los últimos años. Y si bien no hay forma de estimar qué incidencia real tienen en la decisión del voto, surgen datos interesantes de cruzar sus números con el padrón nacional 2015 para entender por qué la campaña 2.0 ya no es opcional para un candidato.

Sobre 32 millones de ciudadanos habilitados para votar en el país, la mitad no supera los 40 años de edad, rango etáreo en el que la penetración tecnológica es mayor. Solo en Argentina, Facebook contabiliza hasta 23 millones de usuarios, siendo por lejos la red social dominante con un 89% de preferencias de acuerdo a un relevamiento de Carrier y Asociados. A diferencia de Twitter (4,1 millones) donde predominan los usuarios de 15–34 años, FB no presenta cortes etáreos marcados sino que su distribución es mucho más transversal, similar a la población total.

“Su fortaleza es la posibilidad de segmentar (por edad, sexo, profesión, geolocalización, etc) por lo que ya no es necesario crear un interlocutor ‘modelo’, como sucedía antes. Cuando los políticos comunican, lo hacen según el target específico al que apuntan: un tono y mensaje a los jóvenes, otro para la gente más grande”, indica el consultor Diego Jaimovich, de Estudio 1640. Y ejemplifica con la campaña en la que trabaja para un precandidato del Conurbano: “Vos ya lo conocés y sabés lo que hizo”, para los de más de 30, donde su conocimiento es mayor y “Preguntále a tu viejo cómo era tu barrio cuando él era el intendente”, para llegar al electorado más joven.

Además, la empresa de Mark Zuckerberg reveló el año pasado que 17 millones de usuarios argentinos visitan la web en forma diaria y hasta 18 millones lo hacen a través de sus celulares. Ello prueba el uso creciente de los smartphones a nivel social ya no solo como herramienta de ocio o comunicación sino también para informarse.

Mariano Beldyk

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