Por esto es que tu perro orina dentro de casa ¡Así lo puedes solucionar!
Por: Maria Paula Obando, Co-founder DogCrowd
Un problema común para muchas personas es enseñarle a su perro el lugar adecuado para que haga sus necesidades, hay ocasiones en las que aún cuando el perro ya sabe dónde hacer, sigue orinando dentro de la casa ¿te sucede esto con tu mejor amigo?

Lo más importante es entender el por qué de esta situación y tener claros los factores que están llevando a que este comportamiento se repita indiscriminadamente.
Lo ideal, desde nuestra perspectiva, es que los perros hagan sus necesidades fuera de casa, con esto no solo te evitarás tener que limpiar a cada rato sino que establecerás una diferencia entre el lugar de descanso (la casa) y el baño. Para los perros tener límites claros es sumamente importante, esto los ayuda a vivir tranquilos y a tener un mejor comportamiento.
¿Por qué mi perro orina dentro de casa?
Aunque hay muchas razones posibles, estas cinco suelen ser las más comunes. Si las identificas es hora de poner manos a la obra.

- Ansiedad: cuando los perros son muy ansiosos la sobreexitación hace que suelten un poco de orina en momentos específicos, por ejemplo cuando alguien llega a casa, e incluso puede llegar a que se hagan pipí encima de la persona. Este comportamiento no debe ser castigado pues así solo se complica el problema, para tratarlo se debe trabajar directamente en la causa y no reprender la consecuencia, la única forma de corregir este comportamiento es tratando el problema de ansiedad, si el caso es muy extremo lo mejor es acudir a un profesional.
- Sumisión/emoción: generalmente esto sucede con los cachorros o con perros extremadamente sumisos. Cuando alguien regaña al perro y este se hace pipí el motivo es el miedo, lo mismo sucede cuando otro perro (uno dominante) llega a casa. En este caso lo mejor es educar al perro utilizando técnicas de refuerzo positivo y evitando los gritos y regaños. Un perro extremadamente sumiso suele sentir miedo por muchas cosas, puede ser debido a algún trauma de su pasado o a una predisposición genética.
- Marcaje: esta conducta suele ser más común en machos que en hembras pero esto no significa que en las hembras nunca se pueda presentar, de hecho es algo relativamente común en perras dominantes. Los perros utilizan el marcaje con orina para delimitar su territorio, es su forma de decir “esto es mío”. Esta situación es un poco complicada de eliminar, especialmente si los perros están enteros, por lo que hay que ser estrictos en la educación (estricto no quiere decir abusivo) y siempre reforzar el comportamiento deseado, es decir, premiar al perro siempre que haga pipí en el lugar adecuado. Si el caso de marcaje es extremo y el perro está entrando a la adolescencia lo mejor que se puede hacer para eliminarlo es castrarlo.
- Incorrecta educación: en este punto la culpa es en su totalidad de las personas, hay quienes, a veces por falta de tiempo, no se dedican a educar al perro para que él sepa dónde debe hacer. Otros casos se dan por negligencia, si tienes que salir y antes de hacerlo no sacas a tu perro lo más seguro es que cuando regreses a casa te encuentres con una desagradable sorpresa. Establece horarios, recuerda que los perros son seres de rutina, y no dejes de cumplirlos por más que tengas afán, cuadra tu día teniendo en cuenta las necesidades de tu mejor amigo.
- Problemas médicos: un perro que sabe perfectamente dónde es el baño pero de repente empieza a hacer dentro de casa, o empieza a perder el control de esfínteres, es casi seguro que está padeciendo alguna enfermedad. Cuando un perro ya ha asimilado una conducta y esta se ha convertido en hábito es muy poco probable que falle porque si. Los traumas psicológicos también pueden ser el motivo de estos retrocesos, por lo que si identificas esta situación lo más recomendable es que acudas al veterinario y a un experto en comportamiento canino. No regañes a tu perro, esto no es su culpa.
Técnica para enseñar a tu perro a orinar en el lugar adecuado

Enseñar a tu perro a hacer sus necesidades fuera de casa, o en un lugar específico, necesita de paciencia y de buena voluntad. Es normal que te sientas frustrado en algunas ocasiones, pero recuerda que con esfuerzo todo se puede conseguir. Esta técnica suele ser muy efectiva en la mayoría de las ocasiones, ponla en práctica y no te rindas.
- Para comenzar saca a tu perro todos los días apenas se despierte, esto al principio puede ser agotador pero a medida que él vaya entendiendo en dónde debe hacer podrás ir aumentando el tiempo de espera.
- No entres a casa hasta que tu perro haya hecho sus necesidades, toma el tiempo necesario, si debes salir a trabajar asegúrate de tener por lo menos media hora para esto. Una vez esta rutina se vaya convirtiendo en hábito verás como tu perro empezará a hacer sus necesidades con más rapidez.
- Si es cachorro (tiene cerca o más de 4 meses) o estás empezando el entrenamiento, sácalo por lo menos cada dos horas. Puedes intentar esta rutina durante tus vacaciones o pedirle ayuda a otro miembro de tu familia, así garantizarás el éxito del proceso. Cuando tu perro acierte la mayoría de las veces puedes ir alargando los tiempos de espera, hasta llegar a dos o tres veces por día.
- No regañes a tu perro, recuerda que lo mejor es premiar las conductas positivas. Olvídate de las viejas técnicas, como golpear un periódico cerca a él o restregar su nariz en lo que ha hecho, esto solo desarrolla problemas a futuro ¡llénate de paciencia! tu perro y tú lo agradecerán más adelante.
Empieza lo antes posible con este proceso, todos los perros aprenden pero un perro joven tardará menos tiempo en asimilar las cosas. Si detectas alguno de los problemas que hemos descrito asesórate bien, además de enseñarle a tu perro a ir al baño le estarás ayudando a solucionar otros problemas que no lo dejan disfrutar la vida de una manera calmada y feliz.
