¿Cómo educar a un perro desobediente?
Por: Maria Paula Obando, Co-founder DogCrowd
Hay perros que nos vuelven locos y aunque los amemos hay ocasiones en las que simplemente quisiéramos que tuvieran un botón para apagarlos por unos instantes.

Hay ciertos perros, algunas razas más que otras, que son muy desobedientes, no les gusta que los manden y desean hacer las cosas a su manera. Si tienes un perro así es hora de llenarte de paciencia y poner manos a la obra, es importante atacar el problema lo antes posible pues un perro joven desobediente puede terminar desarrollando problemas de agresividad por dominancia cuando sea mayor.
¿Qué hacer si mi perro no me hace caso?
Cuando sucede esto lo primero que debemos tener en cuenta es que el perro no está entendiendo la jerarquía de la familia, él no tiene claro que tú y las demás personas que viven con él son los líderes a quienes hay que seguir.

- Establece la jerarquía en el hogar: la mejor forma de hacer esto es educando a tu perro con obediencia básica, estas normas ayudarán a mejorar la convivencia, te será más fácil de manejar diferentes situaciones y tu perro entenderá que quien manda eres tú y no él. Este proceso puede ser un poco demorado, llénate de paciencia y si lo requieres, contrata a un adiestrador profesional.
- Practica de a pocos todos los días: los perros rebeldes generalmente se aburren rápido del entrenamiento, por eso lo mejor es hacer sesiones cortas varias veces al día (mínimo una vez al día)
- No pierdas la calma: todos los perros del mundo aprenden, solo que algunos lo hacen más rápido que otros, así que si tu perro es muy terco y no quiere hacer las cosas más básicas como sentarse o acostarse, no te desesperes, el secreto aquí es tener paciencia y disfrutar estos momentos junto a tu mejor amigo. En menos tiempo del que crees sus conductas rebeldes irán mejorando.
- Premia los pequeños éxitos: aún si tu perro no hace las cosas perfectas premia los pequeños avances, a algunos perros, especialmente a los que se rehusan a ser mandados, al principio les cuesta quedarse sentados o acostados, por eso si vas premiando los pequeños avances estarás motivando a tu perro a hacerlo cada vez mejor. Descubre qué es lo que vuelve loco a tu mejor amigo, puede ser un poco de pollo, una salchicha o su juguete favorito, una vez tengas esto identificado utilízalo como recompensa cada vez que tu perro haga algo bien.
- Ve paso a paso: muchas personas cometen el error de exigir demasiado a sus perros tercos, lo que lleva a la frustración, enséñale una orden a la vez, verás que cada vez se va haciendo más fácil.

Hay veces que los perros no son desobedientes en sí mismos sino que somos nosotros los que no sabemos hacer entender qué es lo que queremos que ellos hagan. Muchos envían señales confusas permitiendo a veces unas cosas y castigando esas mismas en otras ocasiones, este error común confunde a cualquier perro, incluso a los más brillantes y dispuestos a aprender.
También es importante entender que hay razas que tienen la tendencia de ser más voluntariosas que otras, por ejemplo el Bull Dog Inglés y el Chow Chow, así que si tienes un perro con estas características deberás ser más persistente y paciente. Recuerda que al final todos los perros aprenden a comportarse bien.
