¿Cómo saber si tu perro está jugando o quiere pelear?
Por: Maria Paula Obando, Co-founder DogCrowd
Muchas personas confunden el juego con pelea, los perros en ocasiones gruñen no como advertencia agresiva sino como una muestra de que están disfrutando el juego. Es muy importante aprender a diferenciar este lenguaje para no privar a nuestros amigos de la diversión y mucho menos regañarlos cuando lo que realmente están haciendo es mostrando que pasan un buen rato.

Es común ver en los parques que quienes no entienden este lenguaje retiran a sus perros al ver que otro gruñe o ladra, hay ocasiones en las que esta reacción está totalmente justificada, pero en otras, es un error que impide que su perro socialice con los demás.
Importancia del juego para los perros
El juego es de vital importancia para los perros, en estos espacios los perros aprenden conductas que son fundamentales para la convivencia:
- Mejoran sus habilidades sociales
- Aprenden a interactuar con diferentes perros/personas
- Desarrollan capacidades como la cooperación, reciprocidad e identifican perros/personas en quienes pueden confiar
El juego es una actividad social que contribuye a establecer vínculos afectivos (afiliativos). Jugando los perros establecen relaciones de “amistad” Alba Benites, simiperrohablara.com
Cómo diferenciar el juego de una pelea

El lenguaje corporal es todo en los perros, ellos no hablan pero demuestran lo que sienten con su cuerpo.
- Si dos perros que interactúan abren sus bocas, puede que muestren sus dientes pero lo hacen de lado (como un juego de cabezas), es un indicio de que están jugando, por otro lado, si muestran sus dientes de frente al otro y su posición es altiva o defensiva lo hacen a modo de advertencia, lo que puede desencadenar una pelea.
- Si un perro persigue a otro pero es evidente que no desea atraparlo y el otro perro se deja alcanzar en algún punto, es un indicio claro de juego.
- Si un perro tumba a otro pero lo libera rápidamente es un tipo de juego, brusco pero juego al final.
- Autorrestricción: este es uno de los comportamientos que más debemos entender en nuestros perros, si un perro le ladra a otro insistentemente pero mantiene una distancia, se acerca y se retira, puede agachar sus patas delanteras o mantenerse de pie dando pequeños saltos, es una clara invitación al juego.
Si durante el juego los perros gruñen pero identificas estas actitudes, no tienes de qué preocuparte, es solo una muestra de que se están divirtiendo.
¿Cómo detener un juego antes de que se convierta en pelea?

Al igual que sucede con los niños un juego que empezó de forma inocente puede terminar en un conflicto, por eso es importante estar pendiente para saber cuándo interferir. Si ves que el juego cada vez es más intenso y que los periodos de descanso entre ellos son menores, las cosas se pueden salir de control. Este es el momento oportuno para evitar una pelea.
No regañes a ninguno de los perros simplemente es momento de bajar la intensidad, sepáralos, deja que se calmen y luego permíteles volver a jugar; de esta forma siempre tendrás el control de la situación.
