Narcoespectáculo

Ilustración de portada: Muerte de Pablo Escobar ( Fernando Botero)

Durante los últimos años, desde las convulsas elecciones de los más recientes presidentes de Paraguay,Argentina,Brasil y Mexico , precedidas o sucedidas por muertes o golpes blandos, la percepción de una alianza entre narco y estado o su fusión no resulta para nada una asociación ficticia o descabellada.

La defensa de los intereses económicos y políticos de las élites de poder se asocian cotidianamente a una criminalidad impune, donde el capital los libra de culpa y pena frente a las atrocidades cotidianas cometidas violando los derechos más elementales de las personas,dando lugar a un sicariato institucionalizado.

La televisada recaptura del líder del cartel de Sinaloa, Joaquín Guzmán “ El chapo”, llamó mundialmente la atención por haberse efectuado, supuestamente, en el contexto de una entrevista para una película biográfica.Resultó aún mas llamativo que no sean periodistas sino dos actores quienes realizaran la entrevista: Kate del Castillo y Sean Penn.

La primera, protagonista de una teleserie basada en la novela de Arturo Perez Reverte, “ La reina del sur” en la cual se narra la historia de una supuesta “ baronesa de la droga” proveniente precisamente de Sinaloa, México y que desembarca en España. El otro, un ícono del cine Hollywoodense que no en pocas ocasiones ha entrevistado a líderes políticos( controversiales).

La noticia en sí ya es digna de un guión, lo que me lleva a reflexionar sobre lo siguiente:

¿En que medida la literatura, la televisión , el cine retratan el narcotráfico como una cuestión politica y social que involucra a muchos de nuestros gobiernos latinoamericanos o más bien lo espectacularizan y mistifican? ¿Cual es el papel de la prensa?.

La serie televisiva “ Narcos” dirigida por el brasileño Jose Padilha ( Tropa de Elite 1 y 2) es una de las mas recientes imagenes puestas en circulación.

La espectacularizada imagen del capo parece ser considerada por la industria televisiva norteamericana como tema de “ éxito garantizado” desde aquel retrato de la vida de Pablo Escobar. Da la sensación de que al prender la televisión ya no podemos distinguir entre un noticiero y una telenovela.

Existen muchas otras menciones tanto en el cine como en la literatura ( la llamada

“ narcoliteratura”, es una de ellas).No pretendo hacer un análisis exhaustivo( aunque me atraiga poderosamente la idea) pero si mencionar alguna influencia en el cine y por tanto en un imaginario alimentado ayer por él y hoy por internet.

Recordar Scarface , que marcó un antes y un después en el tratamiento de ese imaginario con el tácito mensaje de “ peligro” o violencia latente en la inmigración ( especificamente en la cubana) o La virgen de los sicarios , basada en el libro del colombiano Fernando Vallejos.

Estas películas, retratan la conducta propia de las mafias, comportamiento casi natural de nuestras propias democracias neoliberales y nuestros estados secuestrados por el capital, así también las nuevas subjetividades que (se) producen y las representaciones que se ponen en circulación, sobre todo de nuevas subalternidades( usuarios ,microtraficantes,campesinos o indígenas que cultivan droga, capomafiosos de barrios o favelas,etc.)

Algunos de los efectos del narco como expresión sintomática del sicariato institucionalizado son visibles en el tratamiento que recibe quienes ejercen el periodismo de investigación en Paraguay.

Como forma de eliminación de cualquier diferencia política e ideológica que represente una amenaza a los intereses de los grupos de poder,el sicariato físico y también el simbólico nos expone cotidianamente a la horfandad de criterio.

Otra característica importante de señalar es el estrecho vínculo entre religiosidad popular, narco y obra social. Del Castillo viralizó hace algún tiempo, un tweet donde solicitaba encarecidamente a “El Chapo” que traficara con el bien, la cura de enfermedades, comida para los niños de la calle,entre otras demandas sociales.

Hay una delgada línea donde la frustración ante las instituciones públicas, el abandono estatal y las corruptas instancias eclesiales se transmutan en fé al todopoderoso narco , que vive y reina como santo patrono en esos feudos o territorios liberados.

Los tiempos cambian y aquellos que traficaron con poder e influencias como “caudillos” o “presidentes de seccional”,hoy lo hacen desde otros roles generados en los nuevos escenarios de pobreza y desigualdad globalizadas.

En un fragmento de la entrevista realizada por los actores y publicada por la revista Rolling Stone,” El chapo” confiesa que se inició en el tráfico de drogas debido a las dificultades económicas que según él, persisten hasta hoy en su pueblo. El vínculo entre pobreza y narco no es patrimonio exclusivo de México.

La prensa paraguaya, solo unos meses atrás, informaba que en la comunidad Kambá Rembé del departamento de San Pedro( uno de,por no decir,el más pobre del país), campesinos cultivaban marihuana para cambiarla por carne y que pese a ser tipificado como delito lo hacían por las necesidades económicas.

Esta realidad puso en evidencia que cultivar mandioca genera un ingreso de 100 guaraníes contra un kilo de marihuana por 20.000 guaraníes. Otros informes de la prensa indicaban que en la zona de Canindeyú al menos unas ocho comunidades indígenas se dedicaban a la plantación de droga para poder subsistir.

Desde 1989 hasta ahora las muertes de periodistas vinculadas a investigaciones por narcotrafico en el Paraguay se encuentran en aumento. Las violaciones cotidianas a los derechos humanos y las muertes sucedidas bajo el efecto de la “inseguridad” o en el contexto de las luchas sociales se diluyen entre los recortes de prensa y las estadísticas, ahogadas por la insensibilización fomentada por el espectáculo.

El escritor Rafael Barajas , en una entrevista concedida al periodista mexicano Mario Casasus al respecto de su libro Narcotráfico para inocentes. El narco en México y quien lo U.S.A, habla de la “ adicción” de la economía global al dinero del narcotráfico, identificando como el lavado de dinero del narco representa un elemento estabilizador para el propio sistema financiero mexicano, donde el noventa por ciento de los recursos ingresan en efectivo desde Estados Unidos , lo que a su vez contribuye al mantenimiento saludable del crímen, la compra de favores políticos y el pago de sicarios.

Este sistema, se encuentra regulado y sostenido por la militarización, la cual ,según el autor, controla la población cortando de tajo toda rebelión social. ¿ Alguna analogía con otro cercano país latinoamericano?.

Militarización y espectacularización de las noticias en relación al narco parecen ser los nuevos narcolépticos que permiten el confortable adormecimiento del ciudadano latinoamericano.

La construcción del narco en el imaginario,gracias al cine , la literatura e internet permiten, al parecer, un abordaje la mayoría de las veces vinculado a la heroización o caricaturización del capo.Sin embargo, la espectacularización de las noticias nos aleja del debate cotidiano respecto al tráfico de drogas, las discusiones acerca de legalizaciones e ilegalidades, las desapariciones de personas en países como México,Argentina, Colombia o Paraguay y los contextos de miseria y abandono, tanto en el campo y lentamente también en la ciudad, configurando la naturalización de la muerte y la banalización de la represión.

Sentados desde el sofá y con el control de la televisión en la mano observamos como el narco -estado es poder anónimo y secreto a voces.

María Zaracho

mariaesther.zarachor@gmail.com