El mundo mágico indigna al real

La escritora británica J.K Rowling ha causado polémica en los últimos días por los hechos que relata en dos capítulos de su nueva entrega “Historia de la magia en norteamérica”.

Como parte al contexto de la nueva película “animales fantásticos y donde encontrarlos”, esta semana se publicaron 4 relatos que forman parte de “historia de la magia en norte américa” –ambas obras relacionadas al mundo mágico de Harry Potter- los cuales causaron diversas reacciones entre el público y la crítica.

Hechiceros de américa en 1920: es el cuarto relato que narra la historia de los fabricantes de varitas en américa paralelamente al desarrollo de esta técnica en Londres.

Ley Rappaport: es la tercera parte, en donde se cuenta que las leyes a la comunidad mágica se volvieron más estrictas después de algunos hechos que el Congreso de Magia (similar al Ministerio de magia en Londres) considero intolerables.

Historia del siglo XVII en adelante: segundo episodio nos plantea que ser un mago o bruja en este continente puede ser más peligroso que en Europa, abarca los juicios de Salem y los no-maj, mercenarios mágicos.

Del siglo XIV al siglo XVII: primer capítulo se establecen los inicios de la comunidad mágica en esta parte del mundo.

Pareciera sorprendente que después de inventar un mundo paralelo al nuestro a través de siete libros, a la escritora no se le agoten las ideas para seguir expandiendo este mágico universo, pero es cierto que se ha valido historias de otra culturas para complementar su creación, como lo hizo con los últimos dos capítulos que les he mencionado y que han causado polémica entre la comunidad de nativos americanos al tergiversar algunas de sus tradiciones.

Esto sucede al momento que Rowling menciona que algunos de los hechiceros que existían entre las tribus estadounidenses eran “skin walkers” (caminantes de piel) que tenían la posibilidad de convertirse en animales (como los animagos en las películas de Potter).

La escritora recibió algunas quejas de la académica Adrienne Keene, quien pertenece a una tribu Cherokee.

“No es tu mundo. Es nuestro (real) mundo nativo y las historias de los caminantes de piel tienen contexto, raíces y realidad”.

“Tú no puedes solo llegar y tomar una tradición viva de un pueblo marginado”.

Además Brian Young (escritor navajo de donde se desprende la leyenda de los skin walkers) comentó que sus ancestros no sobrevivieron a una colonización para que tú (J.K. Rowling) pudieras usar nuestra cultura como una herramienta conveniente.

Es hasta cierto punto exagerado que se hagan estas críticas cuando de antemano se sabe que las letras de Rowling son meramente ficción, además se tendría que tener en cuenta que para que las historias sigan teniendo un contexto de paralelismo con el mundo real como en las otras siete entregas de la saga, se tiene que basar en la historia real de los países que se mencionan y hacer una adaptación al “mundo mágico”.

Pero como en todo, siempre hay dos caras de la moneda…y la buena en esta ocasión es que los fanáticos de la pottermanía esperan con ansias los relatos que se van desprendiendo de la comunidad mágica y ellos son los que han recibido de buena forma los escritos de Rowling (sin importar las criticas) o las películas que de éstos se generen…regresemos un poco al principio para recordar que estos relatos servirán de contexto para la película que se estrenará el próximo noviembre (que también se desprende de un libro precuela de Harry Potter) “animales fantásticos y dónde encontrarlos” la cual será protagonizada por Eddie Redmayne (nominado al óscar por su participación en la chica danesa) y promete ser tan buena e interesante como las demás, lo cierto es que para comprobarlo habrá que esperar y juzgar nosotros mismos.