El otro
Es tan difícil ponerse en los zapatos del otro, únicamente queremos pedir y tan pocas veces dar, Ghandi decía que la paz no debe ser predicada, debe ser practicada, que verdad más grande encierra…
Para exigir debes enseñar, el mejor maestro es nuestro propio ejemplo, quizás si invirtieramos más esfuerzo en entender al otro, a mirar como el otro, a comprender lo que siente, piensa, necesita y la situación que vive, desde una mirada empática, más humana, nunca de lastima… tan solo desde la comprensión de la naturaleza humana, podríamos colaborar a cambiar las realidades angustiantes que aquejan a tantos en este mundo..
Si deseamos que algo sea escuchado, primero deberemos escuchar.
Sentir más a menudo, entender al otro, SER EL OTRO.
Si bien, no puedo cambiar las realidades a veces tan ásperas,producto de una sociedad con mucha carencia de educar en el amor, espero no perderme nunca de aquello que brota de mi corazón, ha de ser que se puede mantener el rumbo en las cosas que consideras justas, nobles y correctas.
Deberíamos como seres humanos que somos, comprender que el amor es la fuerza más poderosa del mundo…
Me he prometido a mi misma tratar de recordar más a menudo un proverbio: Siempre que lances la flecha de la verdad, moja la punta con miel.
Escuchar antes de sentenciar,
Dar antes que pedir,
Aceptar el dolor para superarlo
Aceptar y entender el problema para solucionarlo
Amar si es tu naturaleza, pero cuidándote porque no todos somos iguales y en la aceptación de las diferencias radica la libertad de ser uno sin perder la individualidad.
Mi Dios del cielo, si me escuchas ahora mismo, guia cada uno de mis pasos, haz posible que avancemos sin dañar, sin herir y sin prejuzgar.
