Tantas historias se agolpan en mi mente, experiencias vividas y otras escuchadas con el corazón abierto para aprender de los demás.

Disfruto de un café en un conocido local asunceno, la excusa perfecta: Estoy sin wifi, otra podría ser: me quedaba de camino, pero lo cierto es que cuando salgo al mundo exterior me nutro de lo que veo por distintos lugares, ahora en este mismo instante una mujer con esmero pasa un paño al piso del lugar donde me encuentro, unos hombres dialogan entusiasmados sobre porcentajes y ventas — ninguno me parece sincero — así que mi mente vuela a este pensamiento: ¡Quien esté libre de pecado que lance la primera piedra! ¿Quién soy yo para juzgar a nadie?

Intento promover la NO discriminación, inconscientemente lo acabo de hacer, ni siquiera los conozco, prejuiciosamente no los veo sinceros, son resortes mentales que tenemos los seres humanos,considero mejor aceptarlos y luego trabajar en anularlos, evolucionar o como prefieras llamar.

Tenemos que dar la oportunidad a los demás de probarnos que estábamos errados, que alegría cuando puedes decir me equivoque, perdoname por favor y que bendición cuando careces de prejuicios.

Con el rabillo del ojo sigo husmeando en el local donde estoy, un joven se toma de la cabeza, concentrado en la pantalla de su celular, me recuerda a mí cuando leo las noticias en mi teléfono, una pareja está un poco más lejos… ella escribe desganada en su celular y el hace más esfuerzos que un pavo real para impresionarla, creo que no está teniendo buen resultado…(pobrecito, pero oye en serio nadie muere de amor, a lo sumo muere el ego y eso es bueno)

Una mujer escribe solitariamente en una mesa contigua , me pregunto ¿Estará relajándose como yo un par de minutos o estará trabajando.?

A esto le llamo vivir un pedacito de tu propia película en cámara lenta, paras un par de minutos, abres tu mente y tu corazón y te das permiso de sentir. Las emociones fluyen,tan libres…

Hace mucho tiempo que no lo hago y lo estoy disfrutando muchísimo, hice un alto, paré un momento, le agradecí a Dios en primer lugar, por varios *me equivoque, te he juzgado mal, lo siento* , me perdono haber pre-juzgado, luego me di permiso de sentir amor en mi interior, aunque prefiero llamar conectarme con Dios, porque estoy convencida que Dios es amor, cuando logro perdonar todo lo que hice mal, lo que no hice, lo que juzgue o pre-juzgue y me hago pequeña, aceptando mi terrenalidad, aceptando que mis fuerzas provienen de algo más grande que yo, cuando admito que estoy lejos de la perfección, la paz regresa a mi…

Cuando me recuerdo que no existen por qué, la respuesta a lo vivido es PARA QUÉ.-

Estoy en mis *para qué*-

Para hacerlo mejor,

hacerlo más facil,

querer más,

aprender más,

cuidar más, DAR MÁS..

Ojalá encuentres tus para qué… los por qué, son pérdida de tiempo, miran para atrás, los para qué.. miran adelante.
Pensamientos de un café al paso, en una tarde asuncena.

No puedo manejar mis realidades, pero puedo imaginar un mundo mejor e intentar crearlo.

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