Quiénes Somos, Fuimos y estamos destinados a ser.

Una historia real para una generación olvidada.

Es uno de esos fines de semana donde las ganas de cambiar de aire me llevan a Viña del Mar (Chile), ciudad donde vive mi abuela, Eliana Busch Herrera de 81 años de edad. De modo tosco y aspecto relajado, recibe mi visita aparentemente sin mucho entusiasmo. Luego de un saludo y el habitual reclamo por las horas extenuantes del día, comienza (como normalmente hace en mis visitas) a relatar las «desaventuras de la semana» estas en su mayoría tienen que ver con las dificultades con las que tiene que lidiar la 3ra edad en nuestro país.

Luego de su relato catártico le pregunto cambiando abruptamente de tema a propósito de una fotografía, abuela ¿recuerda con exactitud cuándo comenzó su carrera deportiva en la natación? es en ese instante cuando comienza un cambio paulatino de su fisiología y el tono de su voz deja de ser monótono pasando a reflejar con entusiasmo cada hazaña y cada logro como si en un segundo trajera al presente sus vivencias de juventud, es en ese momento cuando me doy cuenta que mi formación de Life Coach me puede servir para indagar más en su vida y en las motivaciones, anhelos y propósitos que se fueron transformando y renovando hasta el día de esa conversación.

Su relato comienza a desglosar una serie de hitos de manera entusiasta y llena de nostalgia respecto a la natación…

El año 1948 obtuve mi primer campeonato nacional de categoría infantil y posteriormente de categoría juvenil.

Al cumplir 13 años de edad logro el Campeonato Nacional de Chile en categoría todo competidor (adultos).

En 1949 ya teniendo 14 años de edad participé en el Campeonato Sudamericano de Natación en Uruguay ganando dos series y clasificando a la final en 100 y 200 mts libres.

A partir de ese año continuó siendo Campeona Nacional en 100, 200 y 400 mts libres por más de 10 años consecutivos.

Recordaba con especial detalle su participación en los Panamericanos de Buenos Aires, llegando a la final en 200 y 400 mts, relatando como anécdota principal el haber conocido personalmente a Evita Perón.

En los años siguientes a los Panamericanos de Buenos Aires obtuve más de 100 campeonatos nacionales, quebrando sucesivamente los récords nacionales que tenía en su poder.

El año 1965 se dedica a la equitación siendo campeona Nacional de Equitación y Natación, simultáneamente.

En el minuto que se da el espacio para intervenir le pregunto acerca de lo que recordar esos momentos le provoca, la incentivo a observar con exactitud sus emociones y es ahí cuando surge la necesidad de volver a experimentar quien fue en aquel entonces.

Creo que todos en algún momento de nuestras vidas experimentamos un periodo sublime y de conexión total con nuestro propósito, con nuestra pasión, con quien estamos llamados a ser incluso antes de nacer, no buscar ese propósito, a través de tus dones y tu pasión es una bofetada a lo que sea nos haya creado, puedes volver a ser quien realmente estás destinado a ser y nunca es tarde, de hecho debieses morir siendo lo que estás destinado a ser.

Al escuchar atentamente mi sugerencia velada dice con entusiasmo:

Comenzare a nadar nuevamente!

Como si fuese dada una orden a una fuerza superior, a los pocos días su hija la llama invitándola a nadar en un campeonato donde ella también participaría, es ahí donde comienza el camino del héroe el llamado a la aventura de vivir para aquello que fuimos destinados a ser.

El poder de recordar quien realmente somos, de donde venimos, cuáles son nuestros dones y la gratitud que sentíamos en esos momentos imborrables, nos da el retorno a la pasión, el querer ser leales y coherentes con quienes somos y con nuestra misión o propósito.

Hoy la abuela Eliana ha batido todos los récords nacionales de su categoría (seniors), con solo un mes de entrenamiento y en piscinas de edificios o esparcimiento porque no le permiten entrenar en piscinas de competencia por su edad. Sus tiempos que mejoran semanalmente la posicionan como favorita a ganar el próximo sudamericano senior a realizarse en Uruguay y próximamente viajará a Europa (con sus recursos) teniendo grandes posibilidades de obtener el Campeonato Europeo de su categoría.

El gran mensaje que está abuela de 81 años quiere transmitir es «Volví a nadar en homenaje a mi generación, la mayoría de aquellos deportistas que observan esta obstinación y reto a la edad están en otra dimensión y para todos aquellos que siguen aquí al igual que yo, no olviden que un viejo solo necesita recordar quién fue, quien es y que está destinado a ser»

Mario Fuentes Escala.