El verdadero enemigo de México.

La imágen de la corrupción

Ya al día de hoy son 2 semanas desde que Trump juró como presidente de los Estados Unidos, y desde el primer día se dedicó a girar ordenes ejecutivas controversiales cumpliendo con lo que él había dicho en su campaña política.

Las ordenes han causado una gran división al interior de los Estados Unidos, entre quienes están a favor y quienes están en contra. Desde la Casa Blanca está atacando a todo lo que el republicano considera un peligro para Estados Unidos, ya sea interno o externo. Con sus ataques ha manejado el amenazar, ofender e intimidar no únicamente a sus ciudadanos, pero a los ciudadanos de muchos países en el mundo.

Contra México, Trump tiene una animadversión casi personal. Los ataques dirigidos hacia los mexicanos han creado una atmósfera de agravio y ofensa. Temas como la migración, el muro, el libre comercio y la amenaza de una incursión militar han calado en cada uno de los mexicanos. El enojo y repudio hacia él y Estados Unidos es más presente que nunca, quizás el más grande desde la intervención de 1846.

De manera no oficial, entre los mexicanos se corre la idea de boicotear a empresas y franquicias Norteamericanas asentadas en México, y no es para menos, es la forma práctica en como el ciudadano promedio puede actuar, defenderse.

Pero Estados Unidos no es el enemigo, Estados Unidos no es Trump, ni Trump es Estados Unidos, sus insultos son irritantes e indignantes, pero no, no es el enemigo de México, por lo menos no el principal.

La indignación hacia Trump ha sido inflamatoria gracias a un presidente de México pusilánime rodeado de un equipo que no ha tenido lo que se necesita para protestar en tiempo y forma. Qué podemos esperar de un presidente que se ha dejado subajar y pisotear en múltiples ocasiones por Trump?

No hablo de una respuesta abrupta que lleve la relación entre los países a un camino donde no haya regreso, pero sí de un extrañamiento diplomático como sucedió con Netanyahu simplemente por celebrar la decisión del muro. Todo lo contrario, mejor se decidió hablar en lo “obscurito” para que los ciudadanos de ambas naciones no nos enteremos de qué está pasando.

Trump y Estados Unidos no es el enemigo de México, el enemigo es Peña Nieto y su gobierno. Claro, Peña Nieto no es culpable de que en Estados Unidos hayan elegido a Trump presidente ni de la postura radical de este ha México. Es más sencillo voltear hacia afuera y culpar a todo el mundo de lo que pasa en México en lugar de voltear a ver hacia adentro.

Es cierto los problemas de México anteceden a Peña Nieto, la frágil economía, la dependencia hacia el TLC, la violencia por las drogas y la inseguridad en general vienen de muchos, muchos años atrás.

Peña Nieto es el culpable de que con él, finalmente llegamos a un hartazgo social por la manipulación del sistema judicial a conveniencia, por sus amiguismos y la forma en cómo los beneficia económicamente, la corrupción rampante en todos los niveles de gobierno, la Casa Blanca, sus gobernadores ladrones del Nuevo PRI, los desaparecidos, los reporteros asesinados y los que intentan amordazar, la fuga del Chapo, las mentiras de la PGR, sus reformas estructurales que hasta este punto han resultado desatrozas, los gasolinazos; y la lista puede y puede seguir.

Hasta antes de los agravios de Trump, había una especie de acuerdo social para protestar contra Peña Nieto, el hartazgo había llegado un clímax, pero al parecer Trump vino a traer una distracción para olvidarnos de los problemas en los que en los últimos se exigía una respuesta por parte del gobierno.

Trump es una amenaza real y tangible, pero como ya mencioné, la amenaza de la cuál debemos preocuparnos está más cerca y tiene más tiempo que Trump causando un daño al patrimonio y a las oportunidades de los mexicanos.

Si quieres protestar contra Trump y boicotear a empresas y franquicias americanas, es una decisión personal de cada quien; por lo menos para mí, creo que es más importante protestar y exigir respuestas sobre los problemas que venimos arrastrando.

Quieres boicotear? Boicotea a las empresas naciones o internacionales que no dan condiciones de vida digna a sus empleados, a las empresas que dañan a la comunidad y el medio ambiente, a las empresas que fuerzan a familias a desplazarse de los lugares donde han vivido por siglos, a las empresas que sin escrúpulos dañan y destruyen manglares, bosques, y ríos.

Deja de comprar en las empresas que detrás de sus monopolios detienen la innovación y perjudican sus clientes, en las empresas corruptas asociadas a las mafias del gobierno, a las empresas de las familias y amigos de los Duarte, Padrés, Moreira, Medina, Yarrington, Herrera, Moreno, Anguano, Granier y demás ex-Gobernadores que se han visto envueltos en casos de corrupción y que han colaborado con el crimen organizado.

Vivimos en una época en la que ya no es posible quedarnos callados, en donde es posible amplificar nuestras voces y unirlas por causas justas y de bien común, y no en torno a un presidente maltrecho, caído en desgracia y sin capital moral.

Es necesario entre otras cosas que el gobierno recorte sus gastos de operación de cosas no necesarias, que se reduzca el financiamiento a los partidos políticos, que se eliminen a diputados y senadores innecesarios, entre otras y muchas cosas más.

Es impensable confiar en que el gobierno actual va a actuar de la manera correcta y en beneficio de los mexicanos para negociar con Trump, cuando en lo que lleva de su sexenio Peña Nieto ha demostrado que no está a favor de los intereses de la mayoría.

México tiene un gran enemigo y no es Trump.