Gracias.
“Estoy consciente de la situación en la que nos encontramos y sorprendentemente no tengo reclamos ni enojos, comprendo que hay un plan para todo lo que vivimos, que aunque lo desconozco sé que sabremos apreciarlo en su momento. No estoy a favor del engaño ni de los malos entendidos, no quiero ser parte de traicionar a una persona ni a mí misma — principalmente — . Espero que la claridad que buscas, te encuentre y sé que si yo te ayudé a reflexionar sobre esto en alguna ocasión, la misión de encontrarnos tiene sentido, también te agradezco lo que me has dado. Ya ha habido algunas despedidas de nuestra parte pero creo que éste es el final, antes de los daños, de los enojos y de «disculpas» incurables. Una promesa que me hecho, es ir a todos lados con “el corazón puesto” y fui a ti de esa manera. Yo no lleno vacíos, no tapo ausencias, no ocupo espacios: yo amo y si contigo estoy mutilando sentimientos para no lastimarme más, no eres el lugar indicado. Sólo te voy a pedir que tomemos una sana distancia y que nuestra relación sea como vecinos con pagos en común. Te quiero libre, conmigo o sin mí y en éste momento elijo la segunda opción.”