El tipo que duerme conmigo

Ok, debo aceptarlo y así es, no va a cambiar. Vive conmigo, duerme conmigo, se acuesta conmigo pero ama a otra. Sí estamos juntos, somos el uno para el otro, pero él sólo piensa en ella. Esa maldita gorda de gajos me roba su atención todos los días y lo secuestra siempre que quiere. No hay lencería, perversión, ni brujería que pueda con ella, simple y sencillamente es su dueña. Llega el viernes y comienzan los engaños; siempre un restaurante con SKY y siempre la mesa frente a la TV. Puedo tener un escote hasta el ombligo, no importa, su atención está en el cel de donde salen las voces de unos señores que parecen hablar de algo tan importante como la escasez de agua o el conflicto en Medio Oriente. No importa si es con amigos, familia o extraños, él siempre termina hablando de “la hazaña en el Morumbí”, ese “maldito quinto juego”, de la jornada anterior o de la que viene. Para terminar rápido: nos fuimos a Europa y ahí se encontró con ella. Sí, soy una de ellas y si sufres de lo mismo ya sabes para donde voy y a quién me refiero. Mi novio está conmigo pero ama a la “pelota”, al “balón”, al “juego”. Perdón, él le llama de muchas formas, pero yo sólo la conozco como PINCHE FUTBOL. Si a ti también te ponen los cuernos, si eres igual de sin vergüenza que el tipo que duerme conmigo o si eres ese raro espécimen, no estás sola.

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