Millennials al poder
En los 90 se descontroló todo. No, saquemos al riojano esta vez de la escena. Los primeros cinco años de la década fueron una continuación lógica de los 80’s, siguiendo el desarrollo tecnológico y digital como un proceso. Después de 1995 la montaña rusa agarró velocidad y el que no se supo agarrar salió volando.
En ese entonces las invenciones llegaban con cierto retraso a nuestro país por una cuestión de distancias y costos y, obviamente, no eramos los que inventaban. Pasamos del Family Game y de los juegos en DOS a la Play 1 y el Age of Empires con Windows 98. Del Dial-Up para conectarnos a Internet a la Banda Ancha. Del celular “ladrillo” al Startac de Motorola. Del Cassette al CD y así puedo seguir todo el día.
Recuerdo mi primera conexión a Internet. Fue en la biblioteca popular del Teatro municipal. No sabía qué hacer. Veía en la tele que daban direcciones de páginas web que empezaban con www. y esa magia de que te podías hacer una casilla de correo virtual y mandarle correo electrónico a algunos programas. Recuerdo entrar a una página de juegos de Pokemon y hasta ahí llega mi memoria.
¿Qué significa ser Millennial?. Wikipedia nos cuenta que somos los nacidos entre 1985 y 1999. Soy del 87, así que se podría considerar como el alto mileniaje, de los pioneros de la transformación digital. Yo grababa canciones de la radio cuando la locutora dejaba de hablar apretando dos teclas del grabador y vos te quejás de la publicidad de Spotify, pichón.
Vimos el esplendor y el ocaso de muchas cosas. Blockbuster, Napster, Kodak, la convertibilidad (demonios, volví al riojano). ¿Te quejás de que no encontrás algo en Google? Andá a buscarlo al Encarta, pichonazo.
Los primeros Millennials como yo cumplimos los 18 años entre 2003 y 2006. Terminamos la secundaria y a trabajar o estudiar en un mercado que ya te exigía que sepas inglés como excluyente. Menos mal que mi vieja me obligó a ir los sábado a las 11 de la mañana a estudiar y así poder chatear con gente de todo el mundo en salas de chat y haboo hotel.
Todo el sentido de esta histórica y nostálgica introducción es para llegar al momento en que me doy cuenta que mi generación empieza a ocupar lugares de poder en el Mundo y a tomar decisiones que cambien a éste último.
Parecería que somos los pioneros en la conciencia ecológica, los recursos sustentables, el calentamiento global y la diversidad humana en todos sus aspectos. La reivindicación de derechos, la lucha por nuevos y la aceptación de la libertad de poder ser lo que sentimos y no el envase.
Pero, las guerras siguen, la lucha por la hegemonía nunca se irá, las derechas y las izquierdas se siguen recriminando sus fracasos y seguimos discutiendo quién fue o no menemista (basta Marcos).
Nayib Bukele no es Millennial, es de la generación X, nació en 1981, pero su discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas del 26 de septiembre fue disruptivo, brutalmente honesto y con un simple gesto que ejemplificó a la perfección el punto que quiso demostrar. El presidente de El Salvador interrumpió su discurso para sacarse una selfie y siguió hablando.
Hubo discursos históricos en esa Asamblea General, hablaron poderosos líderes y se han hecho fuertes acusaciones. Bukele fue conciso, gráfico, palpable y memorable. A Bukele “no lo conocía nadie” y de repente “El Presidente de El Salvador” se sacó una foto así mismo en la ONU, les dijo a los presentes que “Muchas más personas verán esta selfi que las que escucharán este discurso. Aunque no lo queramos aceptar, la red, cada día, se vuelve cada más el mundo real y este formato de asamblea se vuelve cada ve más obsoleto”. Este Presidente joven, que asumió el 1 de junio de este año, le acababa de decir obsoletos a todos los que presenciaron su foto.
“El mundo ha cambiado y la Asamblea General sigue siendo la misma. No es que las Naciones Unidas o su Asamblea General sea obsoleta, aunque vamos en ese camino si seguimos así”. Bukele acaba de patear el tablero y le acaba de decir al mundo ACÁ LLEGAMOS LOS MILLENNIALS.
No estoy diciendo que esto sea algo positivo, porque viendo a muchos representantes de mi generación, no me queda todavía bien en claro si somos aptos de manejar los destinos de la humanidad. No nos va a quedar otra, tendremos que hacerlo.
Nayib Bukele tiene actualmente 1.2 millones de seguidores en Twitter y 1 millón en Instagram. Entre el 26 y el 28 de septiembre su intervención generó 102 mil menciones en Twitter y el hashtag #UNSelfie que él usó tuvo 13.500 menciones.
Estas fueron sus selfies en la ONU:


Google también se hizo eco del hecho. Desde que asumió en junio este fue el interés en las búsquedas, con un marcado pico el 26/09 y las consultas que mayor aumento tuvieron hasta noviembre (mes en el que tuvo un cruce con Nicolás Maduro vía Twitter).


