Elsa Romero García
Experiencia: En un trabajo anterior en que participé como capacitador de grupos que estarían frente a preescolares me encontré con una compañera que ya había estado anteriormente en la organización, esto provocó que no nos entendieramos al principio, ya que consideraba que lo que yo hacía estaba mal.
Decidí no pelear con ella, retome la experiencia con la ella contaba y la invité a dirigir algunas actividades frente al grupo, al recibir comentarios estos no eran tan alagadores, el grupo le sugirió algunos cambios, le comentaron que podían modificar algunas acciones y la actividad funcionaria diferente, se realizaron los cambios, se invitaron a niños de la comunidad y se realizó.
El resultado fue bueno, ella se disculpó con todos al final de esto, nosotros le reconocimos la importancia de sus ideas y experiencia. La relación mejoró cuando aceptamos que ambas somos líderes y que en algún momento una cedería en algunas cuestiones igual que la otra.
Al involucrar al grupo y a los voluntarios, dejó de verse como una imposición mía, la tome como aliada y la relación del grupo mejoró. Aprendí que puedo aprender de otros, pero también a que mi trabajo es importante y que se hacerlo bien. Se que esto puede repetirse en el centro de trabajo en el que participo y que tendré que enfrentarme a mentalidades arraigadas, las cuales debo respertar y mostrar con ejemplo que existen otras formas con las que pueden trabajar.
