El siguiente paso.

Nunca me siento completamente lista para hacer cualquier cosa con la que me enfrento. Por más tarde que sea, nunca estoy lista para levantarme por las mañanas. Siempre reviso hasta tres veces mi cartera para no olvidar las llaves y aun cuando estoy segura de llevarlas, retomo mi camino y me pregunto si habré cerrado bien la puerta antes de irme. Me gradué de la universidad y a pesar de haberlo logrado, como muchos otros, me sentía poco o nada preparada para el mundo real. (Tenía razón, no lo estaba…) Mientras escribo esto me cuestiono cada letra porque no sé si estoy lista para compartirlo.

Sin darme cuenta, se ha vuelto una costumbre en mí, hacer cosas sin planearlo y sin sentirme preparada para hacerlas. No porque sea valiente y me lance a hacerlas, sino porque se han presentado de maneras fortuitas en mi vida. No sé porque nada o nadie me ha detenido aun pero siempre las termino haciendo. A veces con éxito que me sorprende hasta a mi misma. A veces cometiendo errores tan básicos que reducen cualquier onza de ego que haya podido construir.

No escribo esto para mostrarle al mundo lo bien que me ha tratado la vida, a pesar de lo poco que recapacito en mis decisiones o para idealizar el ‘dejarse llevar por la corriente’ porque ‘no es necesario hacer planes… algo va a pasar’. En realidad, existe una pequeña parte de mi que escribe esto para poder decirle al yo del futuro “Te lo dije, no era el momento todavía”. La causa de todos mis fracasos se venía vaticinando en mi propia escritura.

Sin embrago, hay una parte de mi que lo escribe para darme fuerza cada vez que lo necesite, la parte de mi que suelo seguir cuando decido hacer cosas absolutamente fuera de mi alcance. La que dice: “Nunca has estado lista y nunca vas a estar lista, entonces, ¿Para qué seguir esperando?”.

Escribo esto antes de enfrentarme al siguiente paso y sin saber si seré exitosa. Sintiendo un miedo y una emoción que he sentido pocas veces en la vida. Sabiendo con certeza que no estoy lista pero reconociendo que nunca se está verdaderamente listo para las cosas que nos cambian la vida.

Hagámoslo… supongo.

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