Desafíos que enfrenta el cine independiente en Manta

El cine independiente enfrenta varios desafíos, pero ¿es necesario tener un gran presupuesto para llevar la idea de un creativo a las pantallas de cine? Pacha Tamayo, guionista y colaboradora del cortometraje “Ñaña” considera que no.

Pacha Tamayo, periodista y parte del equipo de Asocinema.

Con un presupuesto inicial de $200 el cual fue financiado por el festival “Manabí Profundo”, los realizadores de este corto han hecho presencia en varios festivales nacionales e internacionales, en países como México y España.

Ñaña es una producción guiada por el director de cine ecuatoriano Sebastián Cordero; ésta formó parte de un proyecto denominado “48 horas” en el cual absolutamente todo el proceso de guión, grabación y edición se debía cumplir en dos días. El corto cuenta la historia de una chica que pierde a su hermana en el terremoto suscitado el 16 de abril del 2016 en Ecuador.

Pacha nos habla sobre el corto “Ñaña”.

A pesar del éxito que ha conseguido esta creación, Pacha comenta que no todos corren con la misma suerte. “En Manta existe muy poco interés de invertir en producciones cinematográficas y los escasos involucrados en crear y cultivar el amor por el cine son contados con los dedos”, menciona.

Asocinema (Asociación de Servicios Cinematográficos Manta) es una organización independiente fundada por un grupo de jóvenes de Manta y otras ciudades de la provincia. El fin de esta es dar a conocer, a través de sus talleres, que existe un colectivo interesado en el lenguaje audiovisual.

Jhonny Montes, Sebastián Hernández y William Zambrano nos conversan sobre el cine y sus limitaciones.

Cine y sus desafíos

Al cuestionarnos si el cine en Manta es dependiente del dinero gubernamental, surge la interrogante de si el Estado está obligado a apoyar la producción audiovisual, sin preocuparse en un número, sino en qué y para quién se hace. El cine es parte de la cultura y de la identidad. Es reconocido y valorado en el mundo.

Existen grandes historias y gente que las realiza de manera propia. Pero su acceso al mercado y distribución correcta es donde siempre se tambalea y donde hay que trabajar.

Un poco de historia

El cine ecuatoriano es un ejemplo de que las producciones independientes, aquellas que se realizan fuera de grandes estudios cinematográficos, le dan al cine una visión más artística y personal. Desde el 7 de agosto de 1974, cuando se estrenó el largometraje El tesoro de Atahualpa, dirigido por el guayaquileño Augusto San Miguel, las historias no han parado de ser contadas mediante lo audiovisual.

Las producciones nacionales se unieron también a la literatura. En 1989, el cineasta lojano Camino Luzuriaga dirigió la película “La Tigra”, adaptación del cuento de José de la Cuadra y que tuvo alrededor de 150 mil espectadores.

Película ecuatoriana.

Más allá de abordar temas históricos, y de las limitaciones técnicas que siempre han existido, el cine ecuatoriano evoluciona; no sólo en estética y técnica, sino también en los temas que desarrolla, abriendo el panorama a nuevos argumentos, corrientes políticas, ideológicas, religiosas, corrupción, violencia, drogas, etc.

Alcanza su éxito con la producción Ratas, ratones y rateros (1999) de Sebastián Cordero, película que muestra la realidad de la delincuencia en la clase baja ecuatoriana y que estuvo nominada a los premios Goya como Mejor Película Extranjera de Habla Hispana, siendo premiada además en Festivales de Cine de Cuba y Colombia.

A partir de esta película, surgen muchas otras que han obtenido reconocimientos internaciones: Sin muertos no hay carnaval, Pescador, Qué tan lejos, Feriado, Silencio en tierra de los sueños, Mejor no hablar de ciertas cosas, etc. Con la creación de la Ley de Fomento del Cine Nacional, se formó el CNCINE (Consejo Nacional de Cinematografía del Ecuador), que le dio peso a la industria cinematográfica y audiovisual en el país.

El éxito alcanzado tanto nacional como internacionalmente ha servido para que el horizonte del cine ecuatoriano se modifique, convirtiéndose en un producto artístico de exportación, pero que aún tiene grandes desafíos que enfrentar.

Con la creación del cinematógrafo por los hermanos Lumiere, el cine de ficción por Alice Guy Blaché y la implementación del technicolor, se abrieron nuevos escenarios en esta disciplina.

Conoce más sobre la historia de Alice en el siguiente audio

El cine hoy en día tiene dos modos de vista: siendo una de las artes más importantes de la humanidad y siendo el soporte de una de las industrias más grandes en todo el mundo.

¿Quieres probar tus conocimientos sobre cine? Esta trivia es para ti.

Autoras: Lissette Ostaíza y Martina Barreiro