Podcast Alive S01 E01

Los seres humanos somos inevitablemente seres sociales, es por ello que con la intención de poder transmitir un mensaje hemos ido elaborando nuevas y variadas formas de comunicar nuestros deseos, pensamientos o conocimientos. Desde las primitivas pinturas rupestres en las cuevas, pasando por la escritura, el libro, el cine e incluso la radio, hemos ido tecnologizando y haciendo más fluida esa comunicación, buscando que nuestro mensaje pueda ser oído por la mayor cantidad de personas posibles. Es por ello que la llegada del Internet a mediados de los ’90 y su expansión en los países menos desarrollados estructuralmente a partir del nuevo milenio, ha abierto nuevas y variadas formas de construir nuestro discurso. Ya sea por medio de un video en Youtube, Instagram o Facebook, o un breve posteo de limitados caracteres mediante Twitter, se ha logrado alcanzar una expansión y velocidad de lo discursivo como nunca antes se había visto en la historia de la humanidad.

Miles y heterogéneos autores nos han hablado de este efecto, que ha sido llamado “La Globalización”, un sentimiento de “aldea global” en donde lo que sucede en cualquier parte del mundo puede ser analizado por cualquier persona y comunicado de la manera más sencilla posible. Se vive un momento de viralización de los mensajes, en donde un discurso puede dar la vuelta al mundo en tan solo un segundo. En pocas palabras podemos decir que vivimos en un mundo empequeñecido.

Sin embargo, no todo es tan sencillo el hecho de que el mundo se volviera más accesible para la gran mayoría de las personas no significa que pueda ser alcanzado con plenitud. Justamente debido a esta sensación de que el universo entero con su inmensa complejidad no es alcanzable en su totalidad por animales finitos como nosotros, nos convierte en seres sumidos en la ansiedad y la angustia. Durante miles de años el conocimiento estuvo vedado para la gran mayoría, concentrando el mismo únicamente en las esferas más privilegiadas, era el summun del poder y el sentido de existencia del mismo. Sin embargo, hoy tenemos todo al alcance, todo el conocimiento del mundo, y aún así no somos capaces de obtenerlo.

Debido a esta situación de depresión a la que nos empuja el sentirnos ahogados de saberes, buscamos inevitablemente una guía que nos saque del dolor de estar una hora mirando el catalogo de Netflix/Hulu/Amazon o cualquier sitio que deseen para ver películas por streeming, o una luz que nos ayude a descubrir en las infinitas posibilidades de Spotify los mejores y nuevos temas. Lo hacemos para evitar caer así en la horrible sensación de que desperdiciamos nuestro tiempo, el único valor absoluto de nuestra generación Millennial.

Es por ello que nace este newsletter, para ser un hilo conductor, un disparador en el proceso de descubrimiento de una de las herramientas más maravillosas que nos ha dado la Internet el Podcast. Un podcast, para aquellos que aún no lo saben, es un programa grabado en formato audio, que se puede escuchar en cualquier momento y lugar, y que en general trata sobre un tema en particular. En este los y las conductoras buscan generar entretenimiento, reflexionar, informar o simplemente contar algo que ha ellos o ellas los está atravesando. Podemos encontrar algunos más serios que hablan de la filosofía, la historia, el arte o el cine y series, y otros más relajados que nos cuentan historias de terror o debaten sobre teorías conspirativas. El podcast es un universo tan rico, fresco e innovador que nos da la oportunidad de escuchar cosas que jamás supimos, aprender sobre nuevas realidades o plantearnos preguntas que jamás nos habíamos realizado. Es un espacio libre de ataduras, en donde el único limitante es la finitud humana.

Hoy en día en América Latina, la realidad podcasteril es aún reducida, debido a que no se consigue en general financiamiento, más allá de algún Patreon, un evento privado o alguna que otra breve publicidad. La gran mayoría están hechos a pulmón, sostenidos únicamente por los deseos particulares de sus dueños y dueñas de poder mostrarle o contarle al mundo algo en particular. Por lo que muchas veces les es difícil a los mismos sostenerse en el tiempo, así como también el acceso limitado a su existencia por la gran mayoría de las personas los convierte en productos de nicho. Sin embargo, les aseguro que no conocen lo que el fandom de un programa podcasteril puede hacer, ya que no existen fanáticos y fanáticas como ellos, que gozan cuando brillan y sufren cuando deben de abandonar el aire.

De ahí proviene justamente el nombre de esta página The Podcast It’s Alive, y el objetivo de la misma que será recomendar un programa de podcast por semana. Buscando expandir los horizontes personales de cada uno y pudiendo llevar esta hermosa herramienta a todas las personas que deseen disfrutar de algo nuevo, original y libre.

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