Océano Plateado

Pude ver el humo de la chimenea dispersarse al final del camino

Allá donde el viento inundaba el interior de los hombres

Despojándolos de la codicia, extirpándoles su humanidad

Tracé una fina línea, allá en lo más profundo

Donde las nubes se encontraban con el final de aquellos cipreses

Que alejaban las miradas de quienes no estaban aptos para dejarse llevar

Por el fuego que radiaba de los confines del océano plateado

En aquel océano de sal, tan intenso e infinito

Pequeños peces blanquecinos jugueteaban en su inocencia

Desconociendo el dolor y la tragedia de su origen

Perdiéndose en la inmensidad del cálido océano plateado

Una nube perdida los acobijó en su respaldo

Dónde liberaron de su encierro relucientes zafiros

Que uno por uno inundaron las raíces de la tierra

Bañando a los hombres con su sabiduría

Despojándolos de la codicia, extirpándoles su humanidad

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