La graciosa tesis sobre la declaración de Alexis Mera: ‘no es oficial’

Rafael Correa zanjó de un plumazo o mejor dicho de un tuitazo la polémica sobre las declaraciones de Alexis Mera, quien en una entrevista hecha por Santiago Estrella de El Comercio, dijo que el Estado debe educar a las mujeres para que retrasen su iniciación sexual.

Según Correa las declaraciones de Mera son personales y no oficiales.

Sorprende que en medio de tanta indignación que generaron las horripilantes declaraciones de Mera no haya habido quien critique lo dicho por el Presidente. Categorizar las declaraciones de un funcionario público entre oficiales y privadas no solo que es un absurdo sino que es un peligro. Absurdo porque una opinión revela la forma de ver el mundo y poco o nada importa si es “privada” u “oficial”. Da exactamente lo mismo, porque lo que está en juego es el pensamiento del funcionario.

Es peligroso porque bajo la premisa de que hay opiniones “privadas” y “oficiales” en el futuro cualquier barbaridad expresada por un funcionario público puede ser objeto de un salvataje por parte del Presidente u otra persona. Si el funcionario X dice que hay que arrestar a todo opositor, lo cual es una salvajada, podría salir del apuro afirmando él o su propio jefe que su declaración fue “privada”.

Mera se pronunció ante un medio de comunicación sobre un tema de interés público. No fue entrevistado por ser un ciudadano de la calle sino por el cargo que ostenta, cargo que, además, lo hace responsable frente a todos los ecuatorianos. Sus declaraciones son públicas y la categorización de “oficial” y “privadas” es una salida que no hace sino reflejar el pobrísimo sentido que tienen los actuales administradores del Estado sobre lo público y lo privado.

Y si todos y todas las funcionarias y asambleístas que lo censuraron fueron sinceros y sinceras, Mera debería ser destituido. Lo demás en cuento.