Hoy voy a hacer lo que me pinte

Últimamente me estoy levantando desvelado. Abro los ojos a las 5 AM o’clock. Traté durante un tiempo sostener lo que “debía ser mi rutina diaria”. Pero mis horarios biológicos están mutando y son inevitables. O, mejor aún: Por qué evitarlo?

Acá es dónde viene lo divertido. Sucede que lo dejé ser. Cuando no tengo ganas de dormir, ya no intento quedarme dándole la vuelta a la almohada.

Me levanto y hago algo que tenga ganas de hacer. Hoy creé este espacio que hace tiempo tenía pendiente.

Descubrí el silencio de la madrugada, por ejemplo. Algo químico-cerebral es distinto en el reloj biológico a esta hora.

En este momento son las 6.22 AM ya vi el amanecer. Fue bello. Muy.

No puse música. Escucho a los pájaros que cantan en la copa de los árboles de mi terraza, en Palermo. Estoy empezando a descubrir este momento. Es bien diferente.

Hay un cambio, benvenuto!