ÚLTIMA PREGUNTA

DÍAS 13 Y 14 NIZA

05/08/2016 Y 06/08/2016

Es la última noche del viaje. Salimos el 22 de Julio y ya estamos a 6 de Agosto. Hoy todo parece más poético. Más romántico. Cómo si alguien lo hubiera premeditado para que al narrarlo quedara bonito.

Los 8 amigos apuran los últimos instantes de esta novela como si sorbieran las últimas gotas de un vaso de agua. Están sentados en la playa de Niza. Se toman unas cervezas que acaban de comprar en un supermercado 24h. Y hacen resumen del viaje.

El repaso de los mejores momentos y las pertinentes risas que lo acompañan son la imagen perfecta que describe el espíritu del viaje.

Con el mar como banda sonora, surgen muchas preguntas:

¿Qué escribir? ¿Cómo se resumen 15 días en unas pocas líneas? ¿Acaso es eso posible? ¿Cómo se ponen los adjetivos a un viaje que los tiene todos?

¿Cómo podría decir que “este es el último día del viaje” sin usar ningún tópico? ¿Se puede explicar que esto se acaba sin decir que echamos el cierre? ¿Cómo se escribe que esto es sólo el principio de algo más grande sin que suene a lo de siempre? ¿Cómo se expresa que nosotros vamos en serio?

¿Cómo se escribe que el Papa ha imprimido en nuestro corazón deseos de grandeza? ¿Cómo se pone por escrito que ardemos en deseos de destrozar el sofá y salir ahí fuera a explicar la felicidad del Evangelio? ¿Cómo transponer aquí la certeza de que Dios será nuestro escudero en la batalla?

¿Cómo recordar? ¿Cómo plasmar aquí las vistas de la Torre Eiffel, la grandeza de la Grand Place, la belleza del castillo de Praga, el sentimiento de la vela del sábado junto al Papa y dos millones de jóvenes, la pulcritud de Viena y el canal de Venecia? ¿Cómo podría explicaros el olor del mar en la playa de Niza?

¿Cómo podría ordenar aquí todas las metáforas que se me ocurren? ¿Cómo podría meter el viaje entero en estas líneas? ¿Es que hay algún modo de incluir lágrimas nostálgicas en un trozo de papel?

Y sólo se me ocurre un lugar dónde encontrar todas las respuestas. Pero no es sólo un lugar. Es un rato. Una serie de instantes únicos e irrepetibles. Aquel lugar donde las cosas trascienden.

Es un rincón de la playa de Niza. Una fracción de una noche de agosto.

Dónde las olas mueren y los amigos ríen.