El cambio: una oportunidad para crecer

La dinámica del mundo nos exige, -tanto a nivel personal como profesional-, enfrentarnos a constantes cambios en el desarrollo de nuestras actividades diarias y de nuestra vida en general.

Algunos tomamos el cambio como algo positivo, no obstante; otras lo tomamos como una amenaza. Sea de manera consciente o inconsciente, lo que vivimos provoca profundos efectos que modifican nuestro carácter, nuestra conducta y nuestra forma de pensar y actuar ante nuevas situaciones.

Nuestra vida es un río en constante movimiento, ningún día es igual a otro. A veces nos aferramos a una piedra intentando permanecer en el mismo lugar, pero nuestro entorno sigue transformándose. El cambio es inherente a nuestra vida. Consideremos ademas que cambiamos interna y continuamente, cambia nuestro cuerpo, transformamos nuestras metas, evoluciona nuestra familia, nuestro trabajo nos plantea nuevos retos y demandas.

La experiencia de cambio nos abre la posibilidad de aprendizajes y gratificaciones novedosas, nos genera sentimientos de ilusión y curiosidad. Aún en situaciones de cambio que no dependen de nuestra voluntad y que nos duelen, podemos encontrar insospechadas oportunidades de desarrollo.

Hay quienes lo ven como algo positivo, un reto, una oportunidad, una perspectiva de desarrollo, y otros que por el contrario lo consideran como una amenaza que altera su seguridad, su estabilidad y hasta la comodidad de la costumbre a lo conocido. Reitero; que afortunadamente la vida está en constante cambio. Esta realidad es incontrolable para el individuo, de manera que si no se flexibiliza ante este; terminará fracturado por su paso constante.

En fondo, el cambio es una maravillosa oportunidad hacia lo mejor, por fuerte que este sea. Si lo gestionamos bien abriremos nuevas puertas y nuevas posibilidades. El físico Albert Einstein decía: “Lo más absurdo del ser humano es querer que una cosa cambie y seguir haciendo lo mismo”.

Quizá esto obedece al temor frente a lo desconocido; el cual produce en grupos e individuos una resistencia, que muchas veces obstaculiza de manera importante un adecuado desarrollo de nuevos proyectos y metas. En este proceso de transformación, en el que constantemente debemos ir reajustando nuestra conducta e ideas a las nuevas formas de convivencia y desarrollo social; nos agrupamos como organizaciones.

En las organizaciones el cambio planeado es un proyecto implementado de forma deliberativa, visando una innovación estructural, una nueva política, un nuevo objetivo, una nueva filosofía, un nuevo clima y un nuevo estilo de operar. Envuelve a “toda” la organización o una parte significativa de la misma, siendo una respuesta adaptativa al medio en que está insertada. Siendo precisos desde nuestra perspectiva diríamos que el cambio planeado se gesta como un objetivo definido intencionalmente. Mientras el cambio espontáneo está caracterizado por aparecer sin una acción intencionada o planificada que responde a un riesgo; como si se tratará de un mecanismo de defensa.

Las organizaciones se ven forzadas a desarrollarse en un medio en el cual el cambio es constante, apareciendo cambios favorables o desfavorables, donde la única alternativa sería actuar o adaptarse en función de crecer y no desaparecer, logrando competencia. Por esa razón el cambio debe ser planificado, lo que significa preparar al sujeto organizacional para el mismo, partiendo de las ideas, presunciones, creencias y expectativas del mismo con respecto a la variación. Un cambio planeado no es sencillo, barato o sin dolor. Es necesario que los trabajadores cambien sus costumbres, normas, valores, reglas, en general su cultura. Solo así sería posible la sobrevivencia de la organización.

Todos los cambios no son iguales, ni ocurren en circunstancias iguales, cada uno está dado por características y situaciones determinadas.

Partiendo de ello, de individualidad y subjetividad de las personas que hacen se complejice el proceso pueden aparecer en la organización cambio planeados o espontáneos.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.