La gamificación explicada con sencillez.

Inicio aclarando que explico el término, porque como emprendedor he desarrollado conciencia de lo importante que es la gamificación para mi negocio, para cualquier empresa moderna.

La gamificación se originó en la industria de los medios digitales allá por el año 2008. Su definición más sencilla establece que: “es el uso de elementos de juego en contextos no lúdicos”. Diríamos además que la gamificación es el uso de mecánicas de juego en un contexto de no juego, para conducir el comportamiento de los participantes -mediante la participación, la interacción, la adicción o, incluso, la competición-, hacia la consecución de un determinado objetivo de negocio.

Una estrategia de gamificación bien desarrollada, aprovecha los principios de recompensas e incentivos para fomentar la acción del cliente. La idea es que usando programas de fidelización, el reconocimiento y la competición, los usuarios no sólo volverán a nuestro sitio, sino que consumirán y promoverán nuestra marca y sencillamente lo harán porque se están divirtiendo. Esto quiere decir que, actividades que nada tienen que ver con estrategias de recreación y diversión, introducen elementos y estructuras propios de los juegos, como pueden ser un conjunto de reglas, competencias o premios, para motivar la participación activa de las personas involucradas.

La gamificación busca comprender qué es lo que hace tan efectivos a los videojuegos, en términos de concentración, participación, dedicación y triunfo, para aplicar esos mismos principios a otras áreas del conocimiento.

Sin embargo, hablar de gamificación no necesariamente es sinónimo de hablar de dispositivos electrónicos y medios digitales, pues los videojuegos están basados en tres principios básicos: “la mecánica del juego, las dinámicas de juego y los componentes del juego”.

Las mecánicas de juego permiten involucrar al usuario de manera dedicada y divertida en las actividades que se pretenden realizar. Dentro de estas podemos encontrar el ganar puntos, subir de nivel, obtener premios, destacar en posiciones de clasificación o triunfar en desafíos y misiones.

Las dinámicas del juego establecen las motivaciones personales de cada individuo para participar en la actividad gamificada; por ejemplo, las recompensas, el reconocimiento o prestigio, los logros, la competencia y el compañerismo. Para comprender las mecánicas de juego es necesario conocer los componentes que lo conforman, entre ellos: “los avatares, los puntos acumulados por el participante, el tablero o área de juego, las insignias, las medallas y el status social entre el grupo de jugadores”.

Los principios de gamificación se han aplicado con éxito en la mercadotecnia para aumentar la participación de los clientes, no obstante; el campo que más se ha beneficiado de ella es la educación. El aprendizaje es uno de los procesos que podrían considerarse como más complicados y aburridos, considerando los modelos de enseñanza tradicional.

A pesar de los beneficios evidentes, nunca debemos olvidar que la gamificación es solo una estrategia de apoyo en el aula y que las dinámicas de juego nunca deben de opacar el verdadero propósito de los procesos de aprendizaje en el aula. El contenido académico debe ser el principal motor que impulse las mecánicas del juego, de allí la responsabilidad del docente para controlar y mediar la gamificación en el área educativa.

Hay una serie de aspectos compartidos por los sitios que optan por la gamificación, vamos a valorarlos a detalle:

Dos pilares de la gamification son los objetivos y beneficios. Los objetivos refieren la necesidad de una misión, de un reto que nos permita alcanzar un premio determinado. El beneficio es el premio. En la gamificación existen infinidad de beneficios, tantos como se nos pueda ocurrir. Por ejemplo; conseguir un producto gratuito, un vale de descuento, un reconocimiento, etc. Lograr enrolar al usuario con los objetivos y los beneficios; capacita la consecución de sucesivos niveles, fomentando la participación y la competitividad entre los usuarios.

Así, emulando a los videojuegos, en la gamification los usuarios querrán alcanzar el máximo nivel para lograr un rango superior al que poseen el resto de los usuarios y los puntos para ello se logran al alcanzar un determinado nivel o al conseguir un determinado objetivo. Es recomendable mantener vivo el espíritu competitivo. Comprobar los progresos de nuestros esfuerzos nos motiva para seguir esforzándonos. Por ello es recomendable mostrar la evolución de las posiciones y de los resultados alcanzados por los jugadores.

La gamification fomenta la creación de contenido por parte de los usuarios. Además, reconoce públicamente a los usuarios que alcanzan las primeras posiciones enlazando su perfil en la barra lateral. Así que el juego, no olvidemos, está siempre vinculado a acciones que, bajo una capa de “ocio” o “diversión” tienen un trasfondo distinto, que en muchos casos es la propia venta de un producto o servicio.

Otro de los puntos clave que aporta la implementación de una estrategia de gamificación es el aumento de la viralidad de nuestro contenido, incrementando su alcance. Esta viralidad también tiene su aplicación en las redes sociales. El propio juego debe nutrir el compromiso. Además esta técnica genera imagen de marca (branding). Estamos ofreciendo a los usuarios una buena experiencia de uso, consiguiendo poco a poco que se acuerden de nuestra marca. En otras palabras, la gamificación consigue incrementar nuestra cifra de ventas y, en definitiva, nuestros beneficios.

En el proceso de gamificación se identifican 4 tipos de jugadores. Este fenómeno se da porque no todos somos iguales, ni tenemos las mismas motivaciones. Es imprescindible conocer qué clase de perfil predomina en nuestro proyecto para satisfacer sus necesidades y conseguir mejores resultados.

El perfil ambicioso persigue quedarse el primero, por encima de los demás y su única motivación es escalar posiciones y ganar. ¿Cómo podemos motivarlos? Mostrando cómo escala posiciones y se acerca a la tan ansiada primera posición.

El triunfador aspira a cumplir los objetivos marcados por el juego. Para retenerlo hay que lanzar y comunicar nuevos retos.

El rol sociable aspira a conseguir una red de contactos y de amigos. A este usuario se le motiva facilitándole agregar a nuevos amigos con funcionalidades como chats etcétera.

El explorador quiere descubrir lo desconocido. ¿Cómo lo retenemos? Ampliando el conjunto de retos haciendo que cada vez sea más complicado alcanzarlos.

Ahora estamos listos para que como emprendedor desarrolles la gamificación para tu emprendimiento.