¿Qué son los “Tier” de un centro de datos?

Los centros de datos (Data Center), son los responsables de almacenar, procesar y trasladar la información que maneja una empresa en su día a día para ofrecer determinados servicios digitales a sus clientes, ya sean otras compañías o particulares.
Sin embargo, no todos los “Data Center” son iguales, ya que cada uno es diferente del anterior de acuerdo al tamaño, tipo y segmento de mercado de la empresa al que pertenece. No obstante; existen algunas normas y criterios comunes que se aplican a todos ellos.
Quizá entre los que habitamos el mundo de la tecnología hemos oído o leído el término de Tier, mismo que probablemente es desconocido para muchos usuarios “de a pie”.
Lo que haremos a continuación, pues es tratar de arrojar algo de luz sobre lo que significa esta denominación.
A fin de clasificar los distintos centros de datos que existen en el mundo, la industria tecnológica ha establecido cuatro niveles distintos: Tier I, Tier II, Tier III y Tier IV, yendo de menor a mayor, se amplia que igualmente se ordenan de menor a mayor calidad del servicio.
El encargado de certificar que un centro de datos sea Tier es el UpTime Institute, mismo que a este día ha certificado 757 centros de datos en 74 países.
Los centros de datos más básicos (Tier I) sólo han de garantizar el 99,671% de disponibilidad del servicio, pudiéndose interrumpir por cualquier actividad planeada o no. Asimismo, no es obligatorio contar con sistemas redundantes de electricidad o refrigeración.

A su vez, los centros de datos Tier II no pueden interrumpirse con la misma facilidad que los anteriormente descritos, aumentando de este modo la disponibilidad que deben ofrecer, en torno al 99,741%. En estos casos ya se han de incluir sistemas redundantes, suelos elevados y generadores auxiliares de energía.

Subiendo un nivel más, los centros de datos Tier III no pueden ver afectado su servicio por eventos no planeados (es decir, que no se deban a paradas por mantenimiento), por lo que deben estar conectados a distintas redes eléctricas y contar con diversos sistemas de refrigeración, así como tener toda su información redundada en otros servidores para poder realizar tareas rutinarias de mantenimiento sin tener que interrumpir la actividad. Es decir con una disponibilidad del 99,98%.
Ante esta situación, cabe preguntarse: ¿qué es necesario para que un centro de datos sea considerado Tier IV?
La principal diferencia con los centros de datos de niveles inferiores es su disponibilidad, esto es, el tiempo en que las comunicaciones, alimentación o almacenamiento están completamente operativos al cabo de un año.

En el caso de los Centro de Datos certificado como Tier IV debe ser del 99,995%, lo que significa que como máximo, el centro puede dejar de funcionar durante 26 minutos cada año, muy por encima de la disponibilidad del 99,98% que se le exige a un Tier III (95 minutos admitidos de caída de servicio cada 365 días).
Para asegurar esta máxima disponibilidad, el centro de datos que quiera convertirse en un Tier IV debe contar con una alta redundancia en todos los sentidos. Ello implica que haya servicios de apoyo para todos los estadios del proceso, desde sistemas de suministro eléctrico alternativos, redes de fibra complementarias y que se conectan a centrales distintas.
Por supuesto, sin olvidar el sistema de refrigeración de alta eficiencia que debe mantener a la temperatura adecuada a todos los equipos del centro de datos. En ese sentido, todos los centros de datos de esta categoría han de contar con tecnologías de enfriamiento de las salas de servidores que aprovechen las condiciones atmosféricas del exterior para su propia refrigeración (usando el frío para mantener la temperatura de los equipos y el calor que éstos desprenden para alimentar la calefacción del edificio y las oficinas).