Desechable ¿Desechable?

El último trago de una botella de agua que te costó 11 pesos. Desechable.
la botella de plástico, desechable también.
El último bocado de un platillo que alguien preparó con amor sin amor con reparo sin reparo con cuidado sin darse cuenta por primera vez por tercera por última. Desechable.
Desechable la sonrisa falsa de empatía que le das al indigente que no tiene que comer aunque tenés 11 pesos para gastarte en otra botella desechable de agua desechable.
El saludo de buenos días que nadie contesta y que se pierde en el eco de la habitación, ese saludo que salió con aire de tus pulmones, aire que es desechable lo respirés o lo usés para el buenos días desechable de todos los días. Días ¿desechables?
Desechable la risa, la honesta y la hipócrita. Desechables los momentos, los cruces de mirada, las promesas que hiciste, las que te guardaste y desde ese momento desechaste. Desechables los planes vacacionales, desechables los segundos buscando boletos y hoteles. Desechables los muebles, la camisa de franela, el yogurt light deslactosado gluten free, el Marlboro de doble cápsula y el disco de Amy Winehouse.

Desechable el beso en el ascensor, desechable el cabello de colores que dejás en el peine que dejás en la almohada. Que dejás. Desechable el sudor en las sábanas y encima del labio superior.

¿Se trata de distinguir lo que es desechable de lo que no?

Desechables tus palabras, desechables tus sonrisas, desechables las volutas de humo que salen de tu boca el viernes a las 11:00 pm, desechables los acuerdos y los desacuerdos, desechables las preguntas y las respuestas, desechables los fines de semana, los feriados, desechables tus gestos honestos, desechables tus lágrimas, desechables las fotografías de personas… ¿desechables?

Las personas, desechables.