Cuando ahorrar no se trata del dinero que sobra

Pabla Álvarez

Una madre, de 65 años, necesita ver a su hijo a quien no ve desde hace dos años y se propone encontrar la forma: se junta con otras mujeres y guarda su dinero en una caja de madera.

Pabla Álvarez vive en una de las últimas casas de la calle Primero de Marzo, en una zona alejada al que llaman “Sobrante Lado Este” en el Distrito de Capiibary, Departamento de San Pedro.

Pabla tiene muchas necesidades. En diciembre, cuando las mujeres de su comunidad tuvieron un taller de Educación Financiera mediante un programa social y se organizaron para hacer un grupo de ahorro, ella pensó en su hijo Blasido, a quien no ve hace dos años.

En el grupo, dijeron que ahorro no era “lo que sobra” sino el dinero que destinarían para una meta o algo que se anhela para este año. Desde entonces, visitar a Blasido es la meta de Pabla.

El 17 de diciembre, cerca de navidad se armó el grupo, entonces Pabla pensó que para navidad del 2017 quisiera tener dinero para ir junto a su hijo en el Barrio San Cayetano de Caaguazú y trabaja en una carpintería. No es lejos, probablemente para cualquiera, el pasaje tampoco es mucho, pero cuando no se alcanza, no se alcanza. Cada 15 días, Pabla pone en su caja de ahorro 25 mil guaraníes. Para fin de año, serán unos 600 mil guaraníes si todo sale bien.

Ella tiene 65 años, camina aproximadamente 5 kilómetros para llegar a la casa donde se reúnen las mujeres de su Grupo de Ahorro. A veces, viene en moto con otras vecinas. Ella no ha faltado ni una sola vez desde que se inició esta idea. Si Blasido no la visita antes, Pabla está segura de que para Navidad tendrá el dinero para viajar.

El ahorro en la cultura campesina

El ahorro para este grupo de mujeres puede clasificarse en: Ahorros por meta y Ahorros como fondo comunitario de emergencia. En las mujeres, el ahorro por metas es la motivación principal y se trata de guardar una parte de los ingresos para algo que se propone alcanzar para fin de año. Las mujeres del grupo de Pabla tienen el compromiso de no tocar el dinero hasta diciembre del 2017. Cada una va ahorrando en un sobre un monto mínimo establecido de 5 mil guaraníes. Pabla guarda 25 mi cada 15 días. A Pabla le tocará ver a su hijo. También, en el Grupo de Ahorro se destina un pequeño monto de dinero para fondo de emergencias comunitarias- no reembolsables- que inicialmente es de 1000 guaraníes cada una.

En la cultura campesina, los animales suelen cumplir la figura de ahorro, que podemos clasificar también como inversión, y estos son destinados como formas para cumplir metas y/o para enfrentar imprevistos, como enfermedad de un familiar, accidentes climáticos del cultivo, etc. Además, la cultura campesina sí reconoce el valor del ahorro líquido, o en dinero, que por sobre todo sirve para enfrentar los imprevistos de forma más barata y rápida.

La figura del cerdo es un ícono internacional para representar el ahorro. Un cerdo pequeño cuesta 70.000 guaraníes actualmente, pero con cuidados, en un año, puede costar 700 mil guaraníes. Sin embargo, ahorrar en animales implica también desventajas como la indivisibilidad, la vulnerabilidad de muerte por enfermedad. El costo de engorde tampoco, es menor.

Las mujeres del Grupo de Ahorro al que pertenece Pabla, están buscando un lugar más seguro para su dinero en una cooperativa, una financiera o un banco que les permita guardar el dinero como grupo. El Sistema Financiero exige elegir representantes legales cuando se trata de un grupo.

Agradecimientos: Participantes del Programa Sembrando Oportunidades Familia por Familia promovido por Fundación Capital — Secretaría Técnica de Planificación