Me dio un aCV

Todos sabemos lo complicado que es conseguir una entrevista de trabajo en estos días — ni hablemos del trabajo en sí — , y más todavía cuando no tenemos las herramientas para hacerlo. Hay bolsas de trabajo como ZonaJobs y CompuTrabajo que te facilitan la tarea del armado y búsqueda, pero eso no basta en muchos casos. Las búsquedas cerradas o difundidas por determinados canales requieren del armado de un buen curriculum vitae.

Apenas terminé el colegio comencé a buscar trabajo y vi lo difícil que era armar un documento que describiera toda mi carrera profesional (¡que no tenía!). Una vez que la tuve, se volvió igual de complicado, y me hubiera gustado leer a alguien explicándome qué cosas se tomaban en cuenta y por qué.

Hoy, estando del otro lado, puedo darles mi visión sobre lo que creo que es un buen CV. Mi idea es que vos resaltes por sobre los otros aspirantes. Muchas veces vas a competir, sin saberlo, con cientos de tipos. Por eso es fundamental que le dediques tiempo, amor y sientes el culo en una silla. Arranquemos.

  • Formato del archivo: Hay dos (o tres) tipos de archivos que son los más tradicionales, y que se suelen usar frecuentemente: PDF, DOC y DOCX. Salir del estándar es complicarla, al pedo. Te podés quedar afuera de una entrevista solo porque alguien no pudo abrirlo. Andá a la segura, no te cuesta nada. El formato PDF tiene más posibilidades de diseño que el DOC y DOCX, pero no es necesario explotarlos para empleos que no sean de diseño. Ahora sí: si querés trabajar en algo relacionado al diseño, tenés una excelente oportunidad para darte a conocer, por un lado y para mostrar lo que sabés, al mismo tiempo. Aprovechalo.
  • Simplicidad: Lo que hay que priorizar es la información clara: tus datos personales, dónde y cuánto tiempo estudiaste/estás estudiando, de qué trabajaste/estás trabajando y qué roles cumplías en cada uno de esos trabajos. Podés agregar los idiomas qué manejás y las tecnologías. Manejar redes sociales no es un mérito, así que no lo pongas. Sé directo: uno o dos renglones deberían ser suficientes para cualquier ítem de todo el documento. No chamuyes. Pensá que quien lo lee ya viene leyendo currículums hace dos horas. Menos es más. Si sos simple, te entienden rápido y esto genera empatía.
Si no tenés experiencia laboral: Está bueno que describas los cursos que hiciste, los idiomas que manejás, las tecnologías. Hacé hincapié en el promedio que tenías. Si ganaste a las escondidas en jardín de infantes ponelo. Quien toma a alguien sin experiencia previa sabe que no tiene mucho que contar, pero el esfuerzo en venderse es una cualidad muy positiva. Si se nota que tenés ganas de laburar, ya es muchísimo.
  • Referencias laborales: Están buenas. Si tenés gente con la que laburaste previamente y hayan quedado conformes bilateralmente, pediles permiso y colocalos allí. Queda bien y habla bien de vos que te hayas ido en buenos términos.
  • La foto: La foto va dentro del currículum, al lado de los datos personales. Ni fuera. Ni adjunta, ni en otro mail. Ni un link a facebook. Simple. ADENTRO. También queda en vos cómo querés mostrarte: elegí una foto que te represente. Hoy en día con cualquier celular más o menos decente podés sacarte una foto seria, normal, con buena iluminación, y dejar esa que estás remil en pedo en Rosebar para subirla a instagram.
  • La no foto: No poner foto no está mal, pero a quien lee algo sobre vos, le gustaría verte. Es más: indica que no tenés nada que ocultar. Si no estás contento con tu aspecto físico, existe el photoshop y el gimnasio. Más allá de eso: todos tenemos una foto en la que hayamos salido relativamente bien. Ponela. Y poné la foto también.
  • La foto - tema 2: Haciendo algo de autocrítica, hay que decir que vivimos en una sociedad muy prejuiciosa. Los departamentos de recursos humanos los descartan solo porque la foto no les gustó, les pareció grasa, o algún argumento pedorro similar. Traten de poner una en la que estén pulcros, que se los vea bien, de frente. Un poco serios pero no tanto. Tengan bocha de cuidado para elegirla.
  • El objetivo laboral: Vi que muchos ponen cuál es su objetivo laboral. Como si quien los contratara no supiera que ustedes necesitan ese laburo para comer, poder pagarse las birras el fin de semana y ahorrar si es que se puede. No hace falta que inventen un “quiero desempeñarme lo mejor posible en su hermosa empresa y crecer y llegar a lo más alto de la gloria y trabajar mucho después de hora y chupar pitos si es necesario”. No hace falta posta, sáquenlo. No sé quién lo inventó pero es un sorete.
  • Extensión: No debería tomarte más de una hoja escribir todo lo que hiciste. Dos como máximo en los primeros años. Ya con más experiencia podés hasta tres ponele. Igual con dos está más que bien.
  • Ortografía: Este tema me parece central. No podés venderte con faltas ortográficas. Tenés 1982 correctores disponibles y Word te marca con una viborita roja la palabra que está mal escrita. No es tolerable que te equivoques en la comunicación, herramienta que necesita el 99,9% de los trabajos. Y si no, mandamelo a mí que te lo reviso. Pero jamás, jamás — repito: JAMÁS — envíes un currículum sin chequearlo. Ponete al tanto de todas las reglas ortográficas. Después de un punto viene un espacio y después una mayúscula. Las palabras llevan tilde a veces. Respetar esto da la pauta que te podés comunicar bien, sea con clientes, proveedores, pares, etc. La ortografía dice mucho de vos. Cuidala.
  • Nuevas tecnologías: Ahora existen los Words online, o Google Drive, que te permite poner el currículum ahí y que quien lo reciba se lo baje. Pero no es la mejor forma, ya que muchos departamentos de recursos humanos están manejados por gente adulta, que no sabe otra cosa que no sea descargar un adjunto e imprimirlo. Así que si vas a incursionar en nuevas tecnologías, me parece genial, pero también adjuntalo. Da las dos opciones y que quien lo reciba elija la que le es más cómoda.
  • Remuneración pretendida: En esto cada uno puede manejarse como le parece. En general se pide una remuneración pretendida. La oferta después suele ser inferior, así que poné un monto un poquito más elevado (pero tampoco te vayas a la garcha). Esto se pone en el mail y no en el documento en sí.
  • Tipografías: usá una tipografía o dos. Una para los títulos y otra para el cuerpo. Yo prefiero la misma tipografía para todo el documento, pero son gustos estéticos. Preferible que sea una clásica: Arial, Helvetica, Calibri, Verdana. Tipografías sencillas, bien legibles, neutras. Van bien. Si vas a usar otra, que tenga un sentido hacerlo y no sea porque sí. A los títulos cambiales el tamaño, ponele negrita, subrayado o algo distintivo para organizar mejor la información. Fijate que el texto no tenga todo el mismo peso: para algo existen las itálicas, las negritas, el texto común, el tamaño de la letra, el color. Usá las variables tipográficas para organizar la información.
  • Alineación: La información tiene que estar alineada. Ya sea a la izquierda, derecha o centro, pero los diferentes ítems no pueden estar sueltos dando la impresión de desorganización. Transmite desorden y poca dedicación.
  • Enumeración: No te vayas al carajo enumerando onda guión, punto 1, dentro de él a, b, c, salís del punto 1, entrás al punto 2, hay asteríscos. Onda, no. Es re difícil. Hacé algo así que está bien.
  • Pertinencia: Si estás buscando trabajo administrativo y ponés que sabés esquiar, mucho no importa realmente. Tratá de que la información que brindes sea interesante. No va todo. Elegí bien.
  • Recursividad: Si le mandaste el archivo al señor, sabe que es un curriculum. No es necesario que lo titules porque como que estás tomando de pelotudo a quien lo lee.

Hasta acá llegamos con el armado del CV. Pero no termina ahí.

Primero tenés que guardarlo. Y no le pongas “CV_ACTUALIZADO_ULTIMO_ULTIMO_2016” porque en la computadora de tu interlocutor hay seis mil archivos más, entonces es preferible ir al clásico [nombre]_[apellido] y se terminó.

Después tenés que enviárselo a la persona o al departamento de RR. HH. Es fundamental que tengas cuidado en los siguientes puntos:

  • Nombralos: Queda bien. No copies y pegues el mismo mensaje. Tomate el tiempo de ver cómo se llama la empresa y nombralos dentro del correo. Si lo hacés aún más personalizado todavía mejor.
  • CCO: Si estás mandando el mismo mail a 30 personas juntas, ponelo en copia oculta. No uses CC (con copia) porque es una desprolijidad comunicativa. No porque no sepan que estás buscando laburo. Sino porque el día de mañana te pueden dar información importante y estás mostrando que no sabés cómo manejarla.
  • Sin asunto: No dejes el cuerpo del mail vacío ni sin asunto. Poné algo mínimo. “Adjunto mi CV a fin de que me tengan en cuenta para la búsqueda de [puesto]. Saludos cordiales” es suficiente.
  • Reglas: Si te piden que envíes tu CV a determinada dirección, con determinado asunto, cumplilo. No lo mandes a otro mail, ni agregues a facebook al gerente. Comportate, haceme el favor.
  • Por favor: No pegues tu currículum en el cuerpo del mail a menos que te lo pidan.
  • Tiempo: Si estás disponible únicamente part-time, aclaralo.
  • Mayúsculas: No sos tu abuela. Escribí como una persona normal. Las mayúsculas van al principio de la oración y de los nombres propios, nada más.
  • Tu mail, mi amor: Usá un mail normal. Tu nombre punto y tu apellido, al revés, o algo así. ElK-PoDeZonaOesT3__22_@hotmail.com no garpa nada. Si te encariñaste y no lo podés dejar, hacete otro para el laburo.

La idea con estos consejos es que hagas un documento de mayor calidad para obtener con mayor posibilidad una entrevista. Cómo desenvolverte allá quedará para otra nota.

Cualquier cosa que les parezca que haya que agregar, me la mandan por DM a @mathiaschu en Twitter.

Ah, y se llama Curriculum Vitae, no Currículum Vital.

Ah, y algo que no sabía hasta que recién Google me lo contó: Currículum va con tilde, pero Curriculum Vitae no.

Saludos.

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